viernes, 4 de abril de 2014

Pablo Haedo: Carrozas y mucho más...

Si alguien pregunta hoy por Pablo Haedo, probablemente la reacción mayoritaria  no  pase de un: “ah… ¿el de las carrozas?” No es culpa de la actual generación; en todo caso, es de los viejos que lo conocimos y no lo difundimos.



Para subsanar en parte esa omisión, vaya este aporte orientado a que se conozca  lo que  hizo Tito en su vida, además de  su aporte a la naciente actividad carrocera.
Se llamaba Pablo Gregorio Haedo, hijo de Gregorio Eusebio Haedo  y
Paula Claudia Doello Jurado. Nació en Paraná el 25/9/1912 y como él solía decir, por una casualidad no fue un gualeguaychuense nativo, lo que nos recuerda el caso de Olegario V. Andrade. Llegó acá con pocos meses de edad y los 16 años  se radicó en Necochea, donde completó sus estudios secundarios. Allá, a los 18 años compuso con Carlos Bello un Himno del Estudiante.

A los 22 se trasladó a Bs. Aires y en 1934 se incorporó al Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia”-actual Museo Nacional- del que era Director desde 1923, otro gualeguaychuense olvidado: el científico naturalista Martín Doello Jurado, tío suyo.

Allí se incorporó al equipo de Eduardo Casanova,  uno de los científicos que trabajaron en la excavación y restauración del Pucará de Tilcara en la Quebrada de Humahuaca, Jujuy. Antes, lo habían hecho: su descubridor en 1908, el gualeyo Juan Bautista Ambrosetti y desde 1929, su alumno, Salvador Debenedetti . Casanova - discípulo de éste-  realizó la siguiente etapa a partir de 1948. Puede decirse  que Pablo Haedo fue su mano derecha en esas tareas, realizadas con el apoyo de la Universidad de Buenos Aires durante dos décadas, si se incluyen los trabajos en Angosto Chico desde 1938. Casanova lo menciona como tal en sus libros; luego Haedo dictó conferencias en el propio museo y un ciclo de charlas radiales en Buenos Aires.

Sus familiares conservan los apuntes en que Tito consignaba las ubicaciones, medidas y posiciones de los yacimientos, con dibujos  a lápiz de las construcciones y tumbas que se iban encontrando. Su minuciosidad nos recuerda los apuntes del Perito Moreno.

Los largos años de permanencia en el Norte influyeron en su espíritu sensible para su identificación con aquellos los pueblos originarios y su reconocida inclinación por el folklore.
En 1956 vuelve a su pago “casi natal”, trasladado al gabinete de ciencias naturales de la ENOVA que, a iniciativa suya, lleva el nombre de Martín Doello Jurado.

Y ahí recomienza su vida, en la etapa más conocida entre nosotros. También fue maestro de actividades prácticas que nos enseñaba en el sótano de la escuela. Pero su verdadero destino y punto de encuentro como Maestro de Juventudes  – lo era a carta cabal- fue la Sección Comercial Nocturna creada en esa escuela.

Allí concurrían jóvenes que venían cansados de sus respectivos empleos. Pero con el entusiasmo que les insuflaba Tito y el apoyo generoso del Prof. Luis Borgogno (que también lo consideraba un Maestro) más la circunstancia de tener entre sus alumnos al eximio escultor Luis Benítez, aquel grupo hizo maravillas. Como aquellas magníficas carrozas que hoy se recuerdan: “Dragón Chino”,” Pasaje del Combate de San Lorenzo”,” La primavera en  mundo de los duendes”,“El Trono del Inca”.

O las que proyectó para las alumnas de su otra promoción mimada (1970), como “La garza y el río”,”Vuelo primaveral” o “El Castillo de la Primavera” que fue la primera en utilizar telgopor.

Aquellas proezas artísticas hicieron que Pablo Haedo, junto a otros grandes de la época, como Blanca Rebagliatti y Martín Scotto, se convirtieran sin proponérselo en referentes obligados de la emergente fiesta.

Fue asesor y guía del Club Colegial en la Enova pero también lo consultaban alumnos de otros colegios y entre las bocanadas de su pipa con que pautaba sus reflexiones, no sólo los orientaba en lo específico para sus carrozas, sino que fue su sabio consejero y Maestro de la vida.

Era un artista múltiple: dibujaba a lápiz; hacía tallas en madera, marfil, cobre, pintaba acuarelas y esculpía. Hizo exposiciones de sus trabajos en el Instituto Magnasco, en Victoria y otras ciudades. Era aficionado a la fotografía y tenía un gran apego por el folklore; fue glosista del Conjunto Gualeguaychú, que integraba con Lorenzo Macías, Amaury Fazzio, Carlos Apesteguía, Rafael Cortés y Luis Barreto. Participaba en sus giras y compuso una chamarrita dedicada a Gualeguaychú. Dictó conferencias sobre temas de arqueología, el arte y la tradición. En 1975 prologó el libro Conferencias de Elsa Beatriz Bachini.

Amaba el teatro, dirigió la obra “Lina”, escrita por su alumna Teresita Ferrari (40 representaciones) y colaboró con muchas otras. Era un lector empedernido y un dechado de cultura.

Escribió magnificas poesías, además de numerosas notas de difusión.  Profesaba la fe  católica y sentía una profunda devoción por San Francisco, de quien hizo una magnifica talla en lapacho.

Pablo Haedo falleció a los 65 años, el 6 de Julio de 1978.

Encontró en su alumnado los hijos que no tuvo;  creía y esperaba mucho de ellos, los alentaba sin dejar de les advertirles los peligros, o marcarles los errores, les mostraba el camino y así consiguió muchos resultados.

Billy Nikodem al proponer su nombre para el colegio que impulsó, delineó su ejemplo en magnífica síntesis: “Pudo haber sido un renegado de la vida; fue en cambio, una fuente de luz para las generaciones futuras”


sábado, 19 de enero de 2013

A 50 años de un raid mememorable


En Enero de 1963 los gualeguaychuenses que íbamos  al río, nos repartíamos entre unas pocas playas: Balneario  Municipal (que acabada de inaugurar sus nuevas obras edilicias) los Clubes Náutico y Neptunia; la playa de la Isla y el recién inaugurado Balneario Municipal Sur en Pueblo Nuevo.  La jornada en el río, que por entonces casi no tenía afluencia de turistas, transcurría con apasible monotonía, salvo en jornadas especiales, como lo eran las carreras de canoas,  de natación,  saltos ornamentales, concursos de zambullidas o la tradicional Vuelta de la Isla

Todavía teníamos fresco el recuerdo de los grandes nadadores de aquellos años que habían descollado en esta competencia: Guillermo Mosto (h) Horacio Poderti, David Camerlatti, Oscar Open,  Abel Gimenez, entre otros. Pero aunque no hubiera competencias, nos resultaba agradable ver surcar el espejo de agua, embarcaciones que eran emblémáticas de nuestro río como el yate Hirondelle de Juan Alejandro Betolaza, la lujosa lancha All Right de Luis BoggianoAlborada del Dr Artussi,  Norma Beatriz de Quito Iglesias , el majestuoso velero Lobito de Pacho Doello Jurado y hasta la mas modestas Siempre Crico  de Don Juan Gandini y La Soberbia  de Chito Moyano construidas por sus dueños.  Ver el sereno y elegante paso del velero Cielo y Mar de Don Luis Cécere, reluciente por donde se lo mirara, era una fiesta para nuestros ojos.
Los que iban al parque o a la isla, tenían la opción de hacerlo en los botes de pasajeros de Amador y Chichún Fernández, Mono Barreto, Nicotina Rodriguez, Cuchila Gómez o el Gringo Martínez. Otros le alquilaban canoas a Godoy.

Todo transcurría en ese clima bucólico, que enmarcaba una paz placentera  entre nosotros y  con la naturaleza.

Pero  un día de ese mes de Enero, todo al paisaje ribereño salió de su letargo cuando Gualeguaychú  entero se volcó a las costas  en un estallido de júbilo como no se había visto jamás: Miguel Angel Pichón Ventura (32 años)  a pocos kilómetros del puerto, estaba a punto de unir Fray Bentos con Gualeguaychú a nado en tiempo récord. Unos kilómetros atrás, le seguía Eduardo Almirón (23). Pichón era empleado del Frigorífico Gualeguaychú S.A. con muchos antecedentes en la natación de aguas abiertas como fondista. Por contraste, Eduardo era nuevo en este deporte, pero lo había tomado con gran entusiasmo.

El Argentino del 18 de Enero de 1963, al comentar la inminente prueba recordaba sus antecedentes más notables: Angel Viera había hecho el mismo raid el 20 de Enero de 1944 empleando 14 hs.  con 41 minutos. El 18 de Enero de 1946 Eduardo Vasco Saller repite la hazaña pero bajando el tiempo a 12 horas 55 minutos. Ambos representaban al Club Tiro Federal.  Pero habría que remontarse  a 1937 para encontrarnos con el antecedente mas lejano, cuando Arturo Basín representando a Neptunia alcanzó esa meta por primera vez en casi 19  horas. Sin dejar de recordar las hazañas femeninas, tan poco comunes para la época, de Romanita Beckwith Borro y Pupé Arteaga.

El  trayecto tradicional se extiende desde el puerto de Fray Bentos al puerto de Gualeguaychú, pasando por la llamada Vuelta del Sur. Esto se debe a que los primeros raids se hicieron cuando no estaba hecho el corte sobre el Río Gualeguaychú, por lo que se debe respetar la ruta mas larga, a efectos de la homologación de los tiempos empleados. El éxito depende de muchas variables, empezando por el factor meteorológico y también hay que conocer los secretos del Uruguay y sus corrientes. 

Por ello fue fundamental la elección de un director de ruta conocedor de ambos temas: Gervasio Pacho Doello Jurado. El resto del equipo se integraba así: el entrenador de Pichón era Ramón Martínez ( Yegua) eficiente bañero y buen deportista; como médico actuó el Dr. Roberto Pargas que también lo era del personal del  Frigorífico Gualeguaychú. Los acompañantes en bote fueron: Amador Urbano Fernández (un gran amigo del autor de esta nota, con quien hicimos memorables excursiones de pesca por el Uruguay) que remaba en su larga canoa "Evita P." y el Chueco Gutiérrez. Los hijo de este, José Luis y Julio que eran muy buenos nadadores acompañaban  en el agua junto con Alicia Moussou, aunque otros también lo hacíamos con intermitencia durante algunos kilómetros, registrándose jugosas anécdotas, aunque no propias de esta nota. También participó como Director Técnico Don Saverio Ventura y como asistente el Ruso Falcón hombre de Pueblo Nuevo y del río, amigo también de quien esto escribe y tripulante habitual de la Titán. El botero encargado de acompañar a Eduardo Almirón fue una figura consular de nuestro río: Luis Mono Barreto.

Las embarcaciones a motor en las que se transportaban los equipos, director, médico, nadadores y remeros de relevo, asistentes eran las siguientes: para Pichón Ventura la lancha Titán,  timoneada por el autor de esta nota que por entonces tenía 18 años: para Eduardo Almirón la lancha de Don Martín Gassman. Pacho Doello viajaba en su propio velero. En Puerto Boca se agregó la embarcación Halcón del cónsul uruguayo Barón Du Petit.

En la madrugada del día 20 los nadadores descansaron en el Lobito y el resto en las instalaciones del Club Remeros de Fray Bentos o en las embarcaciones. A las 5 de la mañana todos nos pusimos en movimiento, cada uno en lo suyo. Muy temprano se inició la preparación de los nadadores, revisión médica, masajes etc., pero lo que más me llamó la atención fue la tarea de engrasar sus cuerpos con lanolina para proteger la piel del agua durante tantas horas. Mientras esto se hacía, Pacho Doello miraba el cielo y consultaba el barómetro para elegir el momento oportuno, especulando con los cambios de corrientes. Por ese entonces no había partes meteorológicos y en  las lanchas no teníamos equipos de VHF. Así transcurrió una hora y media de dudas hasta que al filo de las 7, el Director de Ruta dio la orden de aprontarse. Ambos nadadores  se arrojaron agua y comenzaron  su braceo cuando eran las 7 y 17, acompañados de numerosos nadadores de cortesía y ante el aplauso generoso de los numerosos fraybentinos que estaban en el muelle. El Uruguay se comportó acorde a las previsiones de Pacho: bajaba fuerte y sin oleaje por lo que los nadadores cruzaron sin problemas hacia el banco La Inés, cuya punta sur alcanzó Pichón  a las 8 y 24 y sucesivamente las escolleras a las 10 y 17 y una hora después el Destacamento Boca. El río Gualeguaychú no bajaba con la misma fuerza y ello resultó una combinación favorable que se mantuvo en las etapas siguientes, para alcanzar la boca del Aº del Cura a las 17 hs, lo que preanunciaba un tiempo récord. No hubo detenciones, salvo las paradas técnicas para la alimentación de los nadadores (sin tocar el bote), quienes ingerían alimentos líquidos y fundamentalmente reponían glucosa.

Desde la boca del Gualeguaychú se iban agregando al convoy numerosas embarcaciones entre lanchas y veleros, pero cuando dimos la vuelta en la Quinta de los Vascos  un verdadero enjambre de embarcaciones, incluyendo numeroso canoas y hasta piraguas, daban tal marco apoteótico, que nos hacía poner la carne de gallina. 

Cuando Pichón llegó al Frigorífico, a las cornetas de los barcos y bocinas de los numerosos autos de la costa se agregó el sonoro pito de la fábrica donde él trabajaba. Sin embargo en ese lugar pasó su más difícil escollo: sabido es que allí el río se angosta formando una especie de embudo que acelera el caudal de agua y justamente en ese momento se levantó una racha de viento noreste que le hizo perder casi una hora. Finalmente intervino Don Saverio -su padre- quien indicó recostarlo hasta la orilla 

Este, logrando salir del  difícil trance. Los minutos siguientes resultan inolvidables para quienes tuvimos el privilegio de presenciar aquel recibimiento multitudinario.
A los centenares de embarcaciones que literalmente tapizaban el río y en algunos tramos llegaron a dificultar el paso, se sumaban miles de gualeguaychuenses que se iban enterando por los altoparlantes de la Difusora Grecco y Publicidad Radial Argentina ( Totó Pugliese) ya que por entonces no había radio. Y se agolpaban en todo el trayecto de la Costanera Sur haciendo sonar sus bocinas, pitos y cuanta cosa hiciera ruido. Por fin  a las 19,09 Pichón Ventura tocó el muelle del lado Sur ante un estallido ensordecedor de la multitud y muchos liberamos en unas lágrimas, tanta emoción contenida. Había empleado 11 horas y 51 minutos mejorando la marca del Vasco Saller en más de una hora.

Luego siguió nadando hacia el Club Neptunia al que representaba, llegando a su playa a las 19,40 donde lo esperaba su Presidente el Agr. Jorge Duboscq quien le envolvió el cuerpo con la bandera del Club al salir del agua.
Pero no pudimos extendernos mucho en el festejo: inmediatamente navegamos hacia el sur, hasta encontrarnos con Eduardo Almirón que acababa de dejar atrás la Cancha Larga. Venía a un ritmo sostenido y tocó el puerto a las 21,50 con lo que empleó 14 hs.33 minutos. Una verdadera proeza para quien no tenía antecedentes en la natación.
El Argentino del martes 22 de Enero de 1963 registra aquella inolvidable combinación de gesta deportiva con celebración popular. Pasaron ya 50 años y hace unos días nos reunimos algunos partícipes y testigos para recordarlo. De ahí salió esta nota.

lunes, 7 de enero de 2013

CARNAVAL DEL PAÍS 2013


CRÓNICA RETROSPECTIVA DEL CARNAVAL DE GUALEGUAYCHÚ

Desde fines del siglo XIX Gualeguaychú, como otros pueblos de la provincia, tuvo en su carnaval, la máxima expresión de alegría y diversión colectiva. En un principio, se desarrollaba por las tardecitas, ya que la ciudad no contaba con adecuada iluminación (la energía eléctrica recién vino en 1907).

En las primeras décadas del siglo pasado, el corso, que se extendía por calle 25 de Mayo desde Rocamora hasta Mitre, alcanzaba un esplendor comparable al actual. El paso por dicha arteria, se hacía de ida y vuelta. Los palcos instalados por las familias tradicionales cubrían las veredas de todo el circuito, casi sin separación entre unos y otros. Sus dueños competían para tener el palco mejor engalanado e iluminado. 

Numerosos carruajes poblaban el circuito llevando a las niñas más bonitas, con sus trajes de fantasía. Era tal la cantidad de serpentina y papel picado utilizado en todo el trayecto, que a menudo los cocheros debían detener la marcha para desatascar los ejes. Los jóvenes intercambiaban con las niñas los clásicos ramitos de flores, lo que muchas veces servía como pretexto para iniciar una relación. 

En ese marco apoteótico de las primeras décadas, una de las atracciones más célebres, ha sido sin duda, la Comparsa de Nerón. Representaba al emperador romano, con toda su corte, guerreros, poetas y era tal la cantidad de integrantes, que cuando la primera escuadra iba llegando a la calle España, la última recién estaba saliendo de Rocamora, es decir más de cuatro cuadras y de 200 integrantes. Sólo una escuadra, ocupaba  una cuadra entera del circuito: era la de los guerreros romanos, montados en caballos blancos. Su creador fue Abelardo Devoto, aficionado a la música y a los temas clásicos y su hojalatería de la calle Churruarín servía como centro de trabajo de la comparsa. 

Alrededor de 1930, se construye en el centro de la ciudad, una enorme pasarela de madera que se extendía por encima del circuito entre ambas veredas de la 25 de Mayo y en cuya parte superior actuaban las orquestas, murgas y conjuntos. En las décadas siguientes, años 30 y 40, se impusieron las murgas tradicionales, que al igual que las uruguayas de hoy día, cantaban sus propias canciones (eran autoras de sus letras) que contenían numerosas apreciaciones y críticas sobre temas sociales y de actualidad. Los cánticos ocurrentes y la gracia de los escoberos, diablos  y demás figuras, otorgaban atractivo a las numerosas agrupaciones que venían al centro desde todos los barrios. 

Por entonces, estos conjuntos se formaban en la periferia de la ciudad y no contaban con presencias femeninas. En las décadas siguientes, la irrupción de las murgas con cornetas de caña y papel, enterró a las ingeniosas y divertidas murgas cantadas, con lo que el corso comenzó a languidecer lentamente. 

Para mediados de la década del 70, parecía que el carnaval de Gualeguaychú nada más tenía para ofrecer. Y por si algo faltaba para restarle atractivo, numerosos juegos -además del de agua- habían derivado en violencia, por lo que poco a poco, las familias se iban alejando de nuestros corsos. 

¿Qué es lo que operó la transformación asombrosa que llevó a nuestro carnaval al rango de los más deslumbrantes del país? Varios factores: en primer lugar, en Gualeguaychú se celebra desde 1959, un desfile de carrozas estudiantiles. Participando en él, nuestros estudiantes con espíritu creativo, aprenden a diseñar, pintar, decorar, armar,  soldando, iluminando, y en general, creando obras magníficas para lo que aprovechan  elementos constructivos que la gente les regala o simplemente tira por inútiles. Es decir, que la mayor parte de los gualeguaychuenses de 60 años para abajo, alguna vez ha hecho carrozas o ayudado en las mismas. Esto, con el paso de los años, le ha dado a Gualeguaychú una especie de profesionalidad colectiva, que algún día habría de manifestarse en otra forma. Y entonces aparece en el tiempo, la unión de las circunstancias que hicieron posible a ese pueblo artístico y talentoso expresarse y proyectarse en algo más trascendente. 

En 1978 el comerciante Luis E. Daroca por entonces propietario de un supermercado que se encontraba en 25 de Mayo y Caseros, propone una nueva forma de organizar nuestros corsos. El mismo Ike Daroca, había financiado en los años anteriores, la comparsa que llevaba el nombre del supermercado y a la vez su propio apellido (Daroca) al revés: Acorad. La Comparsa Acorad había sido un éxito resonante porque revolucionó nuestros tradicionales corsos en los que predominaban las viejas murgas. 

Pero el esfuerzo financiero difícil de sobrellevar, más la creciente de ese año 78 que inundó su negocio, hicieron que Daroca desistiera de continuar. Sin embargo, su experiencia le había permitido comprender que si queríamos mejorar el nivel del carnaval, había que organizarlo de otra forma. En primer lugar, proponía que se cobrara una entrada. Hasta entonces los corsos eran gratis. Y proponía que la recaudación fuera para los que  presentaran  espectáculos. Y para ello, al corso debían organizarlo los propios actores. Y para que no se transformara en una realización meramente lucrativa  exigía que quienes presentaran espectáculos y organizaran el carnaval, no fueran personas particulares sino instituciones. El Intendente era por entonces el Ingeniero Isidoro Etchebarne (Balucho) y aceptó la modificación, por lo que se llamó a todas las instituciones y entre varias de ellas  -eran 16 originariamente- se formó la primera comisión de carnaval, bajo la nueva organización. 

Al primer corso lo organizaron en 1979. Entre ese año y el siguiente empezó a levantarse el nivel. Influyó en su  favor que esta nueva Comisión de Carnaval trajo muchas comparsas de prestigio, como las de Corrientes, otras de Brasil, C del Uruguay y Gualeguay. Ello produjo un efecto de contagio. El gran estallido se produjo en 1981, en cuyos corsos las propias comparsas de Gualeguaychú, dieron un salto en la elevación de su calidad  que alcanzó de golpe un brillo muy cercano al actual. 

Pero antes de 1981 ya habían nacido algunas de esas comparsas, como Papelitos del Oeste (1977) y O’ Bahía (1980). En 1981 aparecen las restantes: Marí Marí, Kamarr y Ara Yeví. A continuación una breve síntesis de los comienzos de cada una:

PAPELITOS: A principios de 1977, en el Barrio Oeste, en la cuadra de calle Avellaneda entre 25 de Mayo y San Martín, un grupo de niños había formado una pequeña comparsa infantil y todos los días al anochecer, hacían sus ensayos desfilando por las inmediaciones de esa cuadra. Al principio eran diez o doce, pero con el correr de los días se iban anotando nuevos integrantes hasta que llegaron a 40. 

Cuando los padres vieron la dimensión que estaba tomando la comparsita decidieron reunirse para ayudarlos y darles alguna organización. Fue así como Don Marcelino Amarillo, que vivía en el Barrio Oeste desde 1946 y era músico de la banda del Regimiento, comenzó a prepararlos. A los pocos días la batucada infantil había adquirido un ritmo que llamaba la atención y todo el barrio salía a la hora de su paso. 

Por aquel entonces, el Club Juventud Unida organizaba unos festivales que se llamaban El Carnaval de la Risa pues incluía concursos de carcajadas entre otros rubros.    El grupo de padres, entre los cuales estaba Mirta Rodríguez de Larrivey, Rosbel Ríos, María Rosa de Arakaki, Marcelino Amarillo, entre otros, decidieron inscribir la comparsa infantil para concursar en el Carnaval de la Risa. Como no tenían muchos recursos para hacer los trajes, resolvieron confeccionarlos en papel crepé de distintos colores, adornados con cintas de papel metalizado y las plumas se imitaban con penachos recogidos en el campo que luego teñían. Cuando hubo que buscar un nombre para inscribirse, una de las madres dijo al verlos con sus trajes: “pero si parecen unos papelitos..”. Entonces alguien propuso que llevaran por nombre Papelitos. Pero los chicos no estuvieron de acuerdo porque querían que en el nombre estuviera representado el Barrio. Fue así que alguien propuso un nombre que conformó a todos: Papelitos del Oeste. Su actuación en el Carnaval de la Risa fue un gran éxito y ganaron el primer premio en la categoría infantil. Y tal fue su entusiasmo que resolvieron inscribirse ese mismo año, 1977, para concursar en la misma categoría en el Corso Oficial. Allí tenían un duro rival, que era la comparsa Acoracita, versión infantil de Acorad, por entonces la sensación de nuestro carnaval. Y Papelitos del Oeste logró la hazaña de ganar a todas sus competidoras  llevándose el primer premio de la categoría en el Corso Oficial. 

Al año siguiente, agregaron algunos integrantes de mayor edad y resolvieron presentarse en la categoría mayor. Y nuevamente Papelitos del Oeste gana el primer premio pero ahora en la categoría máxima de comparsas. Ese mismo año, ante el sacrificio que les había costado vestir toda la comparsa, llegan a un acuerdo con el Club Juventud Unida, por el cual en adelante representarían a esa institución, que se hacía cargo de la financiación. Fue en esa ocasión en que se modificó el nombre, suprimiendo al agregado del Oeste con lo que pasó a llamarse Papelitos. Y representando a Juventud ganaron nuevamente en la categoría mayor en los años 1979 y 1980. Hasta entonces, los directores habían sido Mirta Rodríguez de Larrivey, Juan Martínez y Giovanna Benedetti de Ernalz. 

Para 1981 resuelven representar un circo. Se llamó Papelitos Circus Show y la dirigió la Sra. Lala E. de Torrusio. Ese año alcanzó un esplendor muy parecido al actual. Ya se habían abandonado los característicos trajes de papel que le dieron el nombre y habían aparecido las lentejuelas, las plumas brasileñas o africanas, piedras, mostacilla, etc. Con el circo, Papelitos había superado los 200 integrantes, fue la más numerosa que se ha visto en nuestro carnaval. Sin embargo, pese al brillo alcanzado, cuando parecía que en 1981 debía triunfar nuevamente, Papelitos conoció por primera vez el sabor amargo de la derrota. Ese año debutó ganando Marí Marí. De ahí en más, Papelitos siguió perfeccionándose y ha vuelto a ganar en otras oportunidades, como cuando en Entre Rios Pais del Vuelo (1987) representó estampas y música de la provincia, o más recientemente Don Quijote de la Mancha  (1992).

MARÍ-MARI: (Buen día, en mapuche). El Club Central Entrerriano era una de las instituciones que integraban la nueva comisión de corsos que se había fundado en 1978. Pero no tenía mayores antecedentes en materia de espectáculo de carnaval, salvo una Scola do Samba que había presentado en 1972 dirigida por Osvaldo Rey. El delegado de Central Entrerriano ante la Comisión de corsos era el joven José María Bértora, Morochito, hijo del Dr. José María Bértora, quien durante tres décadas había ocupado en forma casi permanente la Presidencia del Club y por cuya gestión se compraron los primeros inmuebles con los que se hizo la actual sede además del gimnasio que lleva su nombre. 

Morochito Bértora era quien  más insistía en que el Club presentara algún espectáculo para carnaval, porque de ese modo se aseguraba una mejor participación en las ganancias. Fue así como en el año 1979 Central Entrerriano presentó una carroza muy bien realizada, en la que tuvo mucho que ver el trabajo de la Sra. Nélida Bermúdez de Irigoyen, Nelita. En la carroza de 1979 iba la Reina de Central, Srta. María Elena Schaaf, que si bien no fue consagrada reina del carnaval de ese año,  su carroza como tal, ganó el primer premio en su categoría. Por aquella época un grupo de matrimonios del Club Central, había viajado a Concepción del Uruguay para ver desfilar una de las grandes comparsas de Corrientes (Por entonces la ciudad de Corrientes era considerada Capital del Carnaval del País). Entre otros, habían viajado el Dr. Eduardo Baretich, que era presidente del Club, Pibe y Gladys Aleu, Nelita y Betucho Irigoyen. En esa ocasión, Nelita le dijo a Baretich, un poco en serio y un poco en broma, luego de ver pasar la gran comparsa: “cuando quieran hacer una comparsa como ésta, avísenme...” 

Al año siguiente Baretich se presentó en su casa  recordándole la promesa. Pero como no había tiempo suficiente (una comparsa lleva varios meses de trabajo) resolvieron no presentar nada en 1980 pero sí en cambio, ponerse a trabajar para 1981. Casi todo el trabajo de la comparsa se realizó en la propia casa de Nelita Bermúdez y su marido Betucho Irigoyen, que era muy amplia y estaba a una cuadra del Club en calle Méndez esquina Chacabuco. Al nombre de la comparsa, Nelita lo extrajo  de un libro de leyendas indígenas. Marí Mari significa Buen día o el amanecer. Por eso, desde sus comienzos se lo representa con un gallo, el sol naciente o bien con ambas cosas. Una de las claves del éxito de Marí Marí, aparte del esplendor de sus trajes y la belleza de sus pasistas, fue la canción. La música la escogieron de una colección de sambas brasileños que había traído el Dr. Giovanni de Domini, que había vivido en Brasil. La letra fue escrita por Jorge Chávez que junto con toda su familia fue uno de los que más trabajaron para la comparsa. La cantaba Dito Olcese con una orquesta que dirigía  Jorge Reynoso y fue tal éxito la canción, que en pocos días la cantaba todo Gualeguaychú no sólo en el corso sino en todos los barrios de la ciudad. Su estribillo más conocido y recordado era: canta canta linda gente, que la alegría está aquí, el carnaval ha llegado, lo trajo ahora Marí Marí. Otras de las claves del éxito de Marí Marí  consistió en ser la primera comparsa que introdujo, al igual que las de Brasil, un tema samba o samba enredo, tanto en la música como en el baile. Hasta entonces, las comparsas locales tenían en su batucada un ritmo  parecido al de las marchas militares. Pero Marí Marí introdujo el ritmo de zamba. Y con él, innovaron en el baile y la coreografía. Para ello y como parte de la preparación habían hecho varios viajes, primero a Corrientes y luego al Brasil, donde vieron y escucharon las escolas y sus baterías. Y trajeron la novedad a Gualeguaychú, introduciendo por primera vez las ahora célebre paradas de batucada con cambios de ritmo, solos de casetas, etc. que cautivaron al público acostumbrado hasta entonces a otra cosa. También en esos viajes vieron cómo se bailaba el samba y algunas pasistas de la futura comparsa, viajaron especialmente para aprender esos pasos y luego enseñarlos a sus compañeras. Tal el caso de Yolita Bermúdez, sobrina de Nelita. La carroza era de gran tamaño, toda de color blanco y en ella estaban representados tres elementos, el sol, el gallo y la naturaleza: eran los símbolos de Marí Marí. Su construcción la dirigió la arquitecta Marta de Casas, sobre una idea de Nelita Bermúdez y se realizó en el galpón de Mendaro, en Del Valle y Alem. La Reina de Marí Marí era Gabriela Barcia. La irrupción de esta comparsa con sus fabulosos trajes en los que abundaban las plumas, piedras y lentejuelas de gran calidad de confección, más las innovaciones en el ritmo musical y pasos de baile y sobre todo el éxito contagioso  de su canción, hicieron que debutara ganado. Esto se ha repetido muchos años, al punto de ser la comparsa que más primeros premios ha obtenido en el carnaval de Gualeguaychú. Sus éxitos más resonantes de los primeros años fueron la realización de temas como Leyenda de la Victoria Regia, Aída  (aunque no ganó) Flash Gordon, Nelita (en su homenaje) Combustible para la Ilusión, Afrú Zambó, etc. Durante quince años fue dirigida por José Luis Gestro  quien le hizo ganar la mayor cantidad de primeros premios (12) y cuya temprana muerte enlutó al carnaval de Gualeguaychú.

KAMARR: (Luna, en árabe) El Centro Cultural y Social Sirio Libanés fundado por Don Habib Haddad en 1936, había caído en una crisis, cuando se hizo cargo de su Presidencia el Dr. Julián Majul quien convocó a toda la colectividad a realizar algo para integrarse a la sociedad de Gualeguaychú. Una de sus directivas, Olga Silio, que había sido compañera de Numa Frutos cuando ambos eran empleados de la Tienda Barato Argentino, luego Casa Azcárate, propuso realizar una comparsa. Decidido esto, Numa Frutos presentó un proyecto que fue aprobado. El nombre Kamarr significa luna, que es un símbolo muy importante en toda la cultura árabe. Mucha gente trabajó y toda la colectividad árabe le dio su apoyo. La carroza fue realizada por un jovencito que por entonces tenía sólo 14 años pero que luego se convertiría en uno de los monstruos sagrados del carnaval de Gualeguaychú: era José Luis Gestro luego gran Director de Marí Mari. Kamarr se presentó en una categoría inferior: como grupo carnavalesco, es decir con menos integrantes que las comparsas y ese año ganó en su categoría. Luego ascendió a la categoría de comparsa.

ARA YEVI: (tiempo de diversión en guaraní)  El Club Tiro Federal, fundado en 1920, era otro de los integrantes de la Comisión de Corsos, creada en 1978. Al llegar el carnaval de 1981 la Sra. Elena Taibo de Dacal, cuyo hijo Mariano Dacal era jugador de fútbol de las inferiores de Tiro, ofrece al Presidente Ambrosio Lozano Aguiar, el aporte de su escuela de baile, para formar una comparsa (ya lo había hecho años antes con Acorad y luego pasó a colaborar como coreógrafa en Kamarr en la que trabaja hasta ahora).  Un gran grupo de socios y sus esposas, incluidos mucho dirigentes del fútbol, se dieron a la tarea de organizar la comparsa que en idioma Guaraní significa Tiempo de Diversión. Se presentó por primera vez en 1981 representando el Folies Bergere, célebre teatro de revistas de París. Su primera reina era  Roxana Peirot que por entonces vivía en Rosario del Tala, aunque sus padres eran de Gualeguaychú. Entre las pasistas más destacadas de Ara Yeví se recuerda a Rosario Lanso y Ana María Frávega. También bailaba un niño que se había destacado en la escuela de la madre: Fernando Dacal, de 11 años.

O’ BAHIA: El Club de Pescadores de Gualeguaychú, fundado el 22 de Febrero de 1949 era otra de las entidades que pertenecían a la nueva comisión de Corsos y por lo tanto tenía la obligación de presentar un espectáculo. Es así como, en el Carnaval de 1980, presenta por primera vez su comparsa O’ Bahía (en el carnaval de 1980). Crear esa primera comparsa, costó un gran esfuerzo a los dirigentes del Club Pescadores, presidido por el Sr. Antonio Peverelli. Para juntar los primeros fondos se hicieron rifas y festivales en la sede del Club. Algunos vecinos, como Ruperto Gelós, o Don Luis María Franchini, hicieron su aporte económico. Pero hubo un matrimonio que fue pieza clave en cuanto a contagiar a todos los demás su entusiasmo para hacer nacer a O’ Bahía. Era el Sr. Jorge Peralta y su señora Ada Killmarr de Peralta, que tenían un negocio en calle Montevideo entre 25 de Mayo y San Martín. La Sra. Ada de Peralta se recorría el pueblo entero buscando elementos, colaboradores, pasistas. Para conseguir la batucada que luego se haría célebre, un día viajaron a Fray Bentos el Sr. Peverelli y otros directivos de la comparsa, entre los cuales cabe recordar al Profesor Jesús Legaria, que colaboró en los inicios. En Fray Bentos conocieron al Sr. Rubén Giménez, conocido por su apodo Ojito, quien lograría una gran popularidad en Gualeguaychú por el diestro manejo del redoblante,

EL GRAN ESTALLIDO: 1981 es el año del gran salto en la calidad del espectáculo. Porque no sólo Papelitos había alcanzado la completa mayoría de edad con la representación del Circo sino que además, irrumpe en forma espectacular Marí Marí que debuta ganando; aparece también Kamar, en una categoría inferior –grupo carnavalesco (hasta 80 personas)- ostentando gran lujo en sus detalles y Ara Yeví que también debuta ese año, más O’ Bahía, que salía por segunda vez. Todo ello, además de otros grupos ya desaparecidos, como la Barra Divertida. Lo demás es historia reciente: la proyección nacional y el prestigio que alcanzó  entre el público que asiste en forma creciente año a año desde distintas provincias, todo lo cual suma para su permanente crecimiento y perfección. Contribuyó muy especialmente al rango actual del llamado Carnaval del País, la inauguración del corsódromo con capacidad para más de 30.00 espectadores sentados, dotado de potentes sistemas -lumínico y de sonido- que desde 1997 funciona en lo que antiguamente fuera la estación del ferrocarril.

La organización del carnaval:

Desde 1979 al espectáculo Carnaval del País lo realiza un grupo de entidades gualeguaychuenses sin fines de lucro (ver epílogo de Calidades) para lo cual la Municipalidad les otorga en concesión el circuito  (que antes era la estación del ferrocarril) erigido en corsódromo municipal. La Comisión del Carnaval se constituye cada año pero sus integrantes son fijos y permanentes: diez entidades de las cuales, cinco son las que presentan comparsas: Juventud Unida, Central Entrerriano, Centro Sirio Libanés, Club Pescadores y  Tiro Federal. Las  que no presentan comparsas colaboran en la organización con otras tareas: controles, fiesta de elección de la reina, colocación de sillas, atención de cantinas y  participan con un porcentual menor de la recaudación,  que no incluye  los premios. Son los clubes: Racing , Dock Sur, Sudamérica, Pueblo Nuevo y Black River.

La colocación de sillas, que generalmente se da en concesión y las cantinas, son fuentes adicionales de recursos. Se descuenta que en el futuro habrá otras: merchandising  por ejemplo.

Permanencia y descenso anual: De las cinco grandes que integran el carnaval del 
país, desfilan cada año sólo tres, pues está comprobado que el reparto de las utilidades no sería  compensatorio si debiera dividirse entre cinco. De este modo, cada año dos de ellas van al descenso y en su lugar vuelven las descendidas el año anterior. Este acuerdo está muy firme entre las comparsas aunque muchos reclaman la presencia de las cinco juntas. Hay un motivo adicional para mantener el sistema reducido: obliga a mantener la calidad para no descender.

El nombre de este carnaval.-  La edición 2013 lleva el nombre de JULIO ALBERTO BERECIARTU. Fue en años recientes, dos veces Presidente del Club Tiro Federal (fundado en 1920) uno de los clubes integrantes de la organización y patrocinante de la Comparsa Ara Yeví nacida en 1981. Julio Bereciartu a los 51 años, cayó víctima de un asesinato ocurrido en plena vía pública de  Rosario. Su desaparición conmovió en lo más profundo a nuestra a comunidad y en especial al Club Tiro Federal, ya que fue uno de los artífices de su asombroso crecimiento integral, después de haber pasado por sucesivas crisis en décadas pasadas.

Las participantes en 2012:

En la edición de este año participan las comparsas:

Marí Marí , por ser ganadora en 2011; Ará Yeví y Kamarr, que regresan luego de su ausencia en 2012, por haber descendido en 2011. (En 2011 descendieron Papelitos y O Bahía, por lo que no están presentes en  esta edición)

La situación especial de la comparsa Marí Marí:

Ganadora de la edición 2012 y la que más títulos ha obtenido desde su creación en 1981, este año pasa por una situación muy especial. Su entidad patrocinante, el Club Central Entrerriano – fundado en 1913- atraviesa una grave crisis financiera que, aunque es anterior, se evidenció a inicios de 2012. Ello determinó la renuncia de su Presidente y luego, de toda la Comisión Directiva. En Diciembre de 2012 se presentó ante la justicia local en  concurso de acreedores y también tramita una causa penal vinculada a esa situación. La grave crisis la ha impedido al Club afrontar los costos millonarios de montar una nueva comparsa para 2013, a que tiene derecho por haber ganado en 2012. Por tal razón y con el acuerdo de la Comisión del Carnaval, interviene en la edición de 2013 aunque fuera de competencia, ya que la mayor parte de los componentes que utilizará pertenecen a la comparsa ganadora del año anterior. No obstante, competirá en algunos rubros: reina, pasista y batucada. Por tal razón la competencia, por primera vez en la historia, se dará sólo entre dos contendientes: Ara yeví y Kamarr.  Por ello, Mari Marí, sólo tendrá derecho en la distribución de los dividendos de este año, al equivalente a un tercer premio, al que se le aplicará una reducción 5 puntos porcentuales.

El costo de las comparsas:
Hoy día el costo de montar una comparsa – aún utilizando elementos acopiados- está estimado en promedio, en una cifra cercana a los $ 3.500.000. Por separado hay que calcular que el total de gastos por movilizar el conjunto cada noche oscila en $ 90.000. Es decir que, si se suman las 10 noches, se debe cargar casi un millón más a ese costo inicial.

Los dividendos: La comparsa que resulta ganadora se lleva el 31% de las utilidades; la segunda, el 29% y la tercera, el 27%. En realidad, no hay mucha diferencia pero les interesa ganar, no sólo por el honor del trofeo como primer premio, sino por la permanencia ya que 2day 3ra descienden. Las 2 ausentes también participan: la que descendió como 2da, un 7,5% y la que lo hizo como 3ra, un 5%. Aunque estas al quedar más libres de compromiso se recuperan mucho con los viajes y otras actuaciones, para las que no necesitan renovar vestuario.

Otros ingresos: Además de lo que se recauda por concepto de entradas, cada una de las entidades (incluidas las que no participan este año) dispone de sus respectivos sectores de sillas y tribunas, cuyo importe se abona además de la entrada general. También explotan sus cantinas dentro del corsódromo.  Las comparsas que no intervienen este año, son contratadas para desfilar en distintos carnavales y festivales a lo largo del país y con ello, habida cuenta de su menor gasto (ya que lo hacen con vestuario de ediciones anteriores), logran buenos dividendos para solventar su próxima comparsa. Aún las comparsas que participan este año, son contratadas en otras localidades, aunque sólo salen dentro de la semana.
También ingresa el producido por las promociones de diversos productos y servicios que utilizan para ello la pasarela del corsódromo, previo al paso de cada comparsas. Como también por la publicidad estática, consistente en la cartelería que bordea al circuito central. Por otra parte, para cada edición se acuerda con quien será el sponsor oficial del carnaval.
En cuanto al destino de los ingresos, no sólo se reinvierten en cada comparsa, sino también en las actividades de cada club. La mayor parte de ellos mantiene establecimientos educativos. Para ampliar sobre este aspecto, se recomienda la nota de este mismo autor “La plata del carnaval”, inserta más abajo.

La promoción del carnavalA medida que fue creciendo, el carnaval de Gualeguaychú fue modificando la modalidad de su promoción en medios masivos. Estos últimos años, se designa con bastante anticipación a la empresa que tendrá a su cargo la promoción del espectáculo. Ello consiste en la contratación de una diversidad de medios, dentro de los cuales sobresale la televisión  abierta y por cable. Pero también se incluyen espacios en diarios, revistas, páginas web etc., a través de avisos, minutos de publicidad, participación en programas, presentación de la fiesta y otras variantes.

Para 2013 la promoción le ha sido adjudicada a la empresa Flecha Bus  de transporte de pasajeros y excursiones, que a la vez dispone de sus boleterías en todo al país para las reservas y ventas de entradas del carnaval. La promotora se encarga de canalizar por los distintos medios la publicidad. Siendo las principal la televisión abierta, cada año se acuerda con un canal de Buenos Aires. Estos últimos años ha resultado adjudicatario Canal 13 quien toma imágenes de la primera jornada que luego se difunden en programas especiales pautados o se insertan parcialmente en otros, durante el resto de la temporada.

El corsódromo en 2013: Si bien para este año no pudieron concretarse las obras proyectadas, como nuevas tribunas, se han introducido algunas mejoras. Por ejemplo, las cantinas estarán debajo de las tribunas, se ha aplicado asfalto en las sendas peatonales que antes eran de tierra y ello se sentía en días de lluvia, se renovó la pintura de la pasarela y otros sectores.

ESTRUCTURA DE LAS COMPARSAS

Las comparsas de Gualeguaychú tienen en 2013 un límite mínimo de 250 y un máximo  de 265 integrantes  y  un tope de cuatro carrozas (de las cuales a partir de 2012 sólo  califican 3) y cuatro trajes de fantasía.

Esta limitación también ha sido establecida por razones económicas aunque muchos discrepamos con tal criterio porque puede afectar el crecimiento  futuro del espectáculo.

Cada año elaboran un tema o argumento que se desarrolla a través de sus distintas partes. Generalmente abre el desfile un grupo llamado comisión de frente,  compuesto por  figuras muy visibles y trajes impactantes que teniendo relación con el tema, buscan predisponer al espectador. Puede estar precedida de una figura individual que va al frente. A partir de 2007 este tramo de la comparsa cobró más relevancia, por cuanto será la única parte a tomar en cuenta para evaluar el rubro “baile”. Y desde 2010 se prescinde de la denominación baile o coreografía  y  el rubro pasa a llamarse directamente Comisión de Frente con evaluación a cargo de jurados especializados en baile.

Luego viene la carroza de apertura. Esta contiene generalmente una presentación del tema y es frecuente que lleve en su parte delantera el nombre de la comparsa.

Las dos carrozas intermedias están vinculadas temáticamente a alguna de las escuadras y la de cierre conlleva generalmente un mensaje final integrando un solo conjunto con la batucada.

También se ve a la pareja de embajadores. Son una chica y un varón con vistosos trajes que suelen tener en alguna parte de sus atuendos, los colores o algún símbolo de la entidad patrocinante. Está tomada de las figuras de  portabanderas y maestro de sala del carnaval carioca. La mujer es portadora de la bandera y el varón baila alrededor de ella, haciendo pleitesías con un gran abanico, no sólo a la chica sino a la bandera.

Enseguida comienzan las escuadras, generalmente comandadas por una figura o pareja de bastoneros. Cada una representa un subtema dentro de la comparsa, que va simbolizado en el espaldar, tocado, pollera bahiana y a veces hasta en los brazaletes o calzado. Algunas escuadras se complementan con una carroza alusiva y éstas totalizan cuatro por comparsa, constituyendo éstas por su tamaño y esplendor, uno de los aspectos más destacados del Carnaval del País.

Espaldares y tocados: un rubro especialmente a tenerse en cuenta por el espectador, es el de  espaldares y tocados. Se llama espaldar al aditamento que los integrantes llevan sobre  sus hombros y espalda, donde se asienta la mochila. El tocado  es lo  que cubre su cabeza. También hay pectorales o pecheras, hombreras, brazaletes,  cintos,  taparrabos, tangas, caireles, botas, etc.  La importancia de los espaldares y tocados, aparte de su belleza, es que en ellos generalmente va simbolizado con alguna figura, lo que el integrante (o toda la escuadra) representa. Por eso, conociendo el tema de la comparsa, hay que saber buscar en los espaldares, tocados etc. sus significados. En algunos casos la representación puede estar en los brazaletes o hasta en las botas.
Cada comparsa tiene sus talleres de espaldares y tocados con sus respectivos especialistas. Un buen espaldar no sólo debe adaptarse al cuerpo de la persona sino además ser sólido aunque liviano a la vez, para que no se rompa (sucede en las mejores familias) y  permita bailar cómodamente. Muchas cicatrices  o apósitos en los hombros, bailarines que van como inclinados por su peso o bien que llevan sus tocados en la mano porque les molesta, pueden ser signos de alguna falla de confección. Cuanto menos se ve de la estructura de un espaldar, mejor hecho está. Si un espaldar tiene plumas  en el frente y no en la parte posterior, dejando ver la mochila, algo le ha faltado: o bien es la primera noche, o faltó plata.

Destaques y trajes de fantasía: Corresponde una previa aclaración terminológica. En el carnaval gualeguaychuense – sin perjuicio de las nomenclaturas en otras regiones- se reserva el nombre de destaque al traje de inmenso tamaño (suele abarcar casi todo el ancho del circuito y gran altura) que exige ser portado con ruedas auxiliares (en algunos casos llevan grupo electrógeno propio); son los más espectaculares de la comparsa, por su tamaño y lujo, por lo que cada una presenta sólo uno y van temáticamente integrados a una determinada escuadra o carroza. Generalmente su peso impide bailar  a sus portadores, que se limitan a acompañar suavemente el ritmo. Es  un arte saber pasear un traje, haciéndolo circular para que se vea en todas sus partes. Llevan varias ruedas para poder avanzar aliviando la carga y son empujados por el propio portador del traje.

En el carnaval de Gualeguaychú estaban prohibidos los destaques tradicionales (como los de Río de Janeiro), portadores de personas sobre ruedas. Era la persona la que debía porta al traje. Pero a partir de 2009 se permiten los destaques con medidas de hasta 5x5 m y 7 de altura que pueden sobre ruedas portar a una persona.

Los demás trajes de fantasía (excluidos los destaques) son de gran tamaño, costosos materiales y generosos espaldares. Los hay de dos tipos: los de piso y los que van en  carrozas. Estos últimos suelen llevar el espaldar desprendido de su portador para que pueda moverse pero en la fiesta especial donde compiten estos trajes, deben bailar con el espaldar puesto. Suelen alcanzar un peso de más de 80 kilos, llevan hasta 2.500 plumas y varios kilos de lentejuelas bordadas una por una con mostacillas, además de piedras, perlas y otros elementos, que en algunos casos superan las 500.000 piezas.
Finalmente están los trajes fantasía que van en las carrozas y solamente se los baja la noche de la competencia en ese rubro, junto con la elección de la Reina.

Aderezos: Es una nueva modalidad habilitada por el reglamento desde 2007. Se llama así al traje que sin llegar a ser un destaque, se apoya sobre ruedas (hasta 3) en razón de su peso. Se permiten hasta 6 por comparsa, que podrán desfilar en conjunto formando una escuadra o bien en forma aislada. Generalmente se incluyen en la comisión de frente.

Las plumas: Las plumas más usuales son las denominadas amazónicas o africanas. También las de faisán, (ésta es la mas costosa) pavo real y las más chicas llamadas rabo de gallo. Se usan con sus colores naturales o bien, teñidas. La pluma blanca es siempre nueva. En cambio las de colores oscuros, muy probablemente han sido teñidas más de una vez. El proceso al que se somete la pluma en las comparsas constituye una pequeña industria, con  sus distintas piletas, secaderos, colgaderos, peinado, teñido y otras tareas, las que han generado toda una especialidad, a cargo de los “plumeros”.

La orquesta: Va en una de las carrozas y la vestimenta de  los músicos se corresponde con el tema carrocero.  El sonido se trasmite por FM  a la red de parlantes del circuito, que lo difunde a lo largo de toda la comparsa con exclusión de la parte final, donde desfila la batucada. Los temas musicales hoy día son propios y compuestos por las mismas orquestas. Hasta hace unos años, predominaban temas musicales nacionales o extranjeros popularmente impuestos, a los que se les reemplazaba la letra por la de la comparsa. El carnaval de Gualeguaychú ha ido buscando su personalidad musical. Ha tenido influencias de Brasil, Corrientes, Uruguay, pero el público demanda un ritmo movido que contagie alegría  e invite a participar. En algunas comparsas se ha llegado a la siguiente transacción: una parte muy movida, alternada con un tramo de samba, para luego renacer el ritmo movido. Ello ha determinado que en estos últimos años se haba pasado del tema único tradicional a la multiplicidad. Es decir, que las comparsas llevan hoy dos, tres o más canciones con letras y ritmos distintos. También se ha impuesto estos últimos años el inserto temático: dentro del tema musical base, se ensambla un tramo de música propia del tema (autóctona, africana, árabe, p. ej.) logrando interesantes fusiones. En el tránsito hacia el estilo propio, se han introducido, tramos de tango, candombe, folklore y en la percusión, tramos de malambo, chacarera etc. Todo esto determina sucesivos cambios en los pasos de baile.

La Reina: Va generalmente en una de las carrozas aunque a veces se la ve bailando en el piso. Lleva algún símbolo, corona o diadema, que la identifica como tal, aunque el mejor indicador de su presencia es, obviamente su belleza. Después de la elección de la Reina del Carnaval, desfilan con la corona y banda que les ha correspondido. Desde 2010 se exige que las reinas sean de Gualeguaychú.

Pasistas: Cada comparsa tiene una pasista principal que baila delante de la batucada, siguiendo su ritmo. Generalmente va acompañada de algún varón, o bien un cuerpo de baile.

Comisión de batucada: Se llama así al grupo que va bailando al ritmo de la batucada, precediendo a  la pasista, que generalmente va junto al director del conjunto.

BATUCADA ( también llamada batería):
A diferencia del carnaval carioca, en el cual la batucada es un complemento de la música (Una orquesta más reducida, con cavaquinhos –4 cuerdas-  y guitarras de 7 cuerdas) a la que acompaña con su ritmo, en el carnaval de Gualeguaychú en cambio, ambas son totalmente independientes. En razón de ello, en las comparsas locales la batucada no va junto a la orquesta sino al final de la comparsa.

Por ese motivo, los bafles de la red que difunden la música de la orquesta, se van  desactivando cuando se acerca la batucada, para no mezclar ambos sonidos. De cualquier modo, hay quienes no pueden evitarlo y son víctimas de esa  mezcla: son los integrantes de la última escuadra, que al recibir ambos ritmos, por momentos no saben cuál bailar. Hace unos diez años el músico correntino Sergio Ojeda introdujo una novedad en Papelitos: la batucada integrada a la orquesta, como percusión de la misma. O sea, al igual que en Corrientes y Brasil. Esto ha sido reeditado ahora por Marí Marí

Inicialmente las batucadas eran de 80 o más integrantes y ejecutaban  ritmo de samba. Luego fueron variando hacia uno más fuerte y acelerado. Todo esto ha generado una discusión: por un lado los que sostienen que se ha desnaturalizado su origen de samba puro, como lo era el célebre Canta Canta (Marí Marí ‘81) o de O’Bahía en sus comienzos.  Por  el otro, están los que defienden los estilos actuales, argumentando que eso es lo que demanda el público. La evolución de la música hacia ritmos nacionales, obviamente se refleja en las  batucadas, que en sus cortes sorprenden gratamente al público con tramos de ritmos autóctonos: candombe, malambo, tango, chacarera etc.

Actualmente tienen alrededor de 30 integrantes. Los instrumentos son exclusivamente de percusión y no siempre coinciden con su origen brasileño, ya que allá se usa un redoblante diferente. Otros instrumentos brasileños que se usaron acá y casi han desaparecido son: la cuica  (una especie de varilla  adosada a un parche que suena al pasarle la mano con presión) y el agogó (en forma de doble campana de distintos tonos) y los pandeiros  que son, como su nombre lo indica, primos de la pandereta, aunque de mayor solidez y parche más firme. Se baten con la mano y como casi todos estos instrumentos de percusión, emiten distintos sonidos  según el  lugar del parche (o borde) en que se los percuta 

El ritmo de la batucada es marcado por los redoblantes y surdó. Las casetas le otorgan brillo a ese ritmo, jugando con él. Estas tienen un parche chico que se bate con una varilla, simple o doble, cuyo sonido varía según la posición a la que se gire, al y cambiar la presión de los dedos en el parche. También están los repeñiques, que se distinguen de los redoblantes ya que aquellos llevan un tambor más alto y no tiene vibradores, por lo que emite un sonido más seco.

Pero los que verdaderamente marcan el ritmo base  son los surdó. A  tal punto, que si el del surdó se pierde, se desajusta toda la batucada. Son del tipo de los bombos y van colgados para ser batidos con un caño, quedando el parche a la altura de la cintura. (Salvo que el ejecutante sea muy petiso). El surdó cambia de sonido según se apoye o no la otra mano sobre el parche. Según algunos, su nombre se origina en la similitud de su ritmo con los latidos del corazón.

Complementan el grupo, los sicuallos  formados por múltiples rodillos que suenan al chocar entre sí, al agitarlos con la mano. Suelen usarse también los recu recus, una especie de barra de madera hueca con ranuras que suena al ser recorrida.

Las batucadas son el cortejo que acompaña a la pasista para su mejor lucimiento. Enfervorizan al público y son el broche final del paso de  la comparsa, por lo que su actuación si es exitosa, contribuye a dejar en el espectador una sensación final de gratificación y alegría. Para eso y ya que no acompañan a la música, van variando su ritmo buscando que no resulte monótono, mediante cambios que se denominan cortes o paradas.  Los cortes y los contragolpes son previamente anunciados por el Director  con una señal de la mano o el sonido de un pito y a la señal siguiente los distintos grupos inician o detienen su percusión, o bien cambian de ritmo. Se produce así como un diálogo o contrapunto entre los distintos instrumentos.

La calidad de la batucada  se fundamenta en el ajuste de los grupos de instrumentos y  en la sincronización con que se hace cada corte.  Una buena pasista es generalmente un  incentivo para los batuqueros y también a la recíproca.

Tradicionalmente las batucadas se ubican al final junto a la carroza de cierre. Sin embargo en 2003, una de las comparsas -Papelitos-  colocó a su batucada en la parte central integrada  como percusión con la orquesta

Normas reglamentarias:

Si bien, no se cuenta con un reglamento completo volcado en un solo cuerpo normativo, existen normas que se modifican o actualizan para cada edición. Por ejemplo, el número máximo y mínimo de integrantes, la cantidad de carrozas, sus medidas, algunos limites en cuanto a la cantidad de ciertos componentes, como trajes de fantasía, aderezos etc. También está reglamentada la duración del paso de la comparsa. Para la edición de 2013 se han dispuesto fuertes multas para las comparsas que demoren su horario de salida (especialmente las que salen en primer lugar). El paso de cada comparsa no debe insumir más de 80 minutos.


Evaluación y calificación de las comparsas:

Está a cargo de un jurado integrado por personalidades de reconocido prestigio nacional o internacional del mundo de la cultura, en  distintas especialidades: escenógrafos, vestuaristas, pintores, arquitectos, músicos, directores de cine, etc. Nunca se incluyen jurados residentes en Gualeguaychú. En cada jornada actúan cuatro jurados dividiendo su labor, de modo que los músicos evalúan sus rubros, los vestuaristas los trajes, los escenógrafos las carrozas, etc. Hace unos años se redujo el número de jurados por motivos de costo ya que alcanzaban a 9 cada noche. En 2013, la responsabilidad de su selección está a cargo nuevamente del Prof. MARIO CESAR GIORDAN, quien ya ha tenido esta responsabilidad en ediciones anteriores, incluso en 2012. Los jurados reciben una carpeta con el argumento, descripción y desarrollo de cada una de las comparsas, que incluye  algunas imágenes. En el viaje de venida ven algunos videos y a su llegada visitan los talleres de las comparsas para observar el trabajo.

Luego concurren al corsódromo donde se ubican aislados de todo contacto con otras personas. A partir de 2011 los jurados están separados: dos de ellos en el lugar habitual, y otros dos, en un nuevo palco más cercano al final del circuito. Algunos rotan, pero el jurado de puesta en escena,  estará siempre en el palco más alejado del centro. Ello, a fin de evitar que las comparsas desfilen desordenadas después de haber pasado por el sector central.

No pueden ingerir bebidas alcohólicas.

Elaborada su calificación, dejan su planilla en sobre cerrado, en manos de un Escribano.

El fallo de  cada jurado, a partir de la reforma de 2006 debe ser fundado; en caso contrario, será nulo.

Al fin de semana siguiente vienen otros y así sucesivamente, de modo que el total de jurados alcanza a  40 en los 10 fines de semana, que van desde el 5 de Enero al 2 de Marzo.

Terminado el carnaval, el día martes subsiguiente (5 de  Marzo) se abren los sobres en acto cerrado (pero difundido en directo) con presencia del Escribano –Carlos Caraballo- y representantes de los clubes. Los integrantes, directivos y sus respectivas barras se reúnen en sus locales a presenciar la transmisión y palpitar los puntajes planilla por planilla.

Los rubros generales que el jurado evalúa son cinco:

a) Vestuario.- Aspectos que integran el rubro: calzado – vestimenta – espaldar – tocado – maquillaje – accesorios (algunos diseños pueden no incluir espaldar).- ÍTEMS ORIENTATIVOS PARA EL JURADO: diseño (originalidad, alusividad al tema, forma, color) confección – terminación – ornamentación. PUNTUACIÓN:   se calificará  de  7 a 10 puntos (sin decimales).

Carrozas : son 4 por comparsa, de las cuales sólo 3 compiten (a partir de 2012 no se evalúan las carrozas de los músicos. Cada una de las tres carrozas puntuables se califica individualmente, con los siguientes ítems: ITEMS ORIENTATIVOS: armonía de formas, volúmenes, colores y ornamentos.-calidad de construcción – terminación – iluminación y efectos lumínicos  PUNTUACIÓN: se calificará cada item con:  1,5 - 2 - 2,5 puntos. Con lo que el total del rubro carrozas (x 3) va de 4,5 a 7,5.

c) Música incluyendo los siguientes ítems orientativos para el jurado: letra – melodía – ejecución – canto – adecuación al argumento de la comparsa.
PUNTUACIÓN:  Se calificará  con 4 – 4,5 - 5 puntos

e) Puesta en escena que se refiere al orden general en la presentación y desplazamiento integral de la comparsa y su evaluación estará  a cargo de un escenógrafo o Director de Arte o de Cine. El desfile debe ser parejo y uniforme, sin vacíos  entre las escuadras y/o entre  éstas y las carrozas. 

Los ítems son, CONJUNTO: Fluidez en el desplazamiento y espíritu carnavalesco de los desfilantes. Impacto visual integral. RESOLUCION TEMATICA: Criterio con el cual según la historia a tratar la comparsa se resuelve artísticamente, teniendo en cuenta la totalidad de las partes, bloques o escuadras presentadas en el esquema y lo visualizado en escena. PUNTUACIÓN:   se calificará cada item con  3 - 4 - 5 puntos.

En forma adicional a sus  rubros específicos, el jurado de baile también evalúa a las pasistas y el jurado de música, a las batucadas. Pero estos dos rubros compiten por separado y su calificación no incide en el puntaje general.

ALGUNOS TEXTOS INSERTOS:

Por contener datos que pueden resultar de interés al lector foráneo, se transcribe a continuación el epílogo del libro Calidades Dormidas publicado por el autor de estas notas.
EPÍLOGO

Y bien, hemos finalizado esta recorrida por el pasado de nuestro carnaval.

Mucho es lo que quedó en el tintero, para próximas oportunidades y para otros autores. Sin embargo, quien se haya tomado la molestia de leer este librito, tendrá una idea de lo que fueron antes nuestros corsos y cómo nacieron las cinco  actuales comparsas.
Como verán, lo expuesto en la primera sección, no difiere mucho de lo que pueda narrarse  sobre el carnaval de cualquier otro pago provinciano. Salvo en lo que respecta a la pseudo comparsa Los Bichos, porque  no es muy común el derroche de humor que ha caracterizado la vida de  los gualeguaychuenses.
En cambio, lo que se relata en la segunda parte, nos señala una evolución muy  singular. ¿Acaso no es admirable cómo  una murguita infantil, alcanza en cuatro años, tan descollante lucimiento? ¿O que una competidora triunfara desde su debut, con un nivel  excepcional?
¿Cómo se explica que un sencillo corso de pueblo, que venía en franca decadencia, se convirtiera tan rápidamente, en la mayor atracción del país?
Formulemos el interrogante de otra manera: ¿Que tenía Gualeguaychú para poder generar  esta muestra de inagotable creatividad?
Algo hemos adelantado a lo largo de estas notas, pero ahora agregamos desde una perspectiva actual y a modo de redondeo, nuestra opinión sobre algunas causas de ese surgimiento.

EL ACIERTO DE UN VISIONARIO

Cuando Ike Daroca propuso un nuevo modo de organización de los corsos, lo hizo con el propósito de posibilitar mayores inversiones en el espectáculo. El derecho a cobrar la entrada por parte de los organizadores, mas la exigencia a estos, de presentar algún espectáculo, fueron la combinación que abrió las puertas. Hasta entonces, sólo un Quijote como Ike, podía lanzarse a  un emprendimiento de ese tipo. Pero a partir de 1978, con los recursos asegurados,  podían planificarse mayores gastos, proyectos mas ambiciosos, y dar rienda suelta a la imaginación. Sin embargo, los resultados no aparecieron de inmediato. Se fueron insinuando en los años siguientes, aunque a un ritmo que preaunciaba la explosión. Y ésta vino en 1981, año que hemos denominado el gran estallido.
Para que este salto se produjera, no sólo era necesario contar con recursos.  El arte, la creatividad y el buen gusto, no nacen al solo influjo del dinero. Por el contrario, cuando éste sobra y falta talento, suelen producirse mamarrachos monumentales.
Pero Gualeguaychú tenía bajo tierra, un yacimiento de belleza contenida formado a lo largo de muchos años, que aún no había emergido. Eran calidades que estaban allí dormidas y un día saltaron a escena en vigorosa elevación. Así las definía recordando a 1981, Jorge Cháves, sin pensar que con esa expresión, titularía un futuro libro, que no estaba por entonces en la intenciones del  autor.
Eran calidades logradas con perseverante labor, por miles de jóvenes gualeguaychuenses , a través de un una fiesta tradicional que les pertenece, próxima a cumplir cuarenta años.
EL CARNAVAL Y LAS CARROZAS.-
¿Porqué Gualeguaychú pudo hacer esto?. Porque desde 1960, se  realiza en nuestra ciudad el  tradicional Desfile de Carrozas Estudiantiles. Hasta ese año, los estudiantes secundarios salíamos a festejar la primavera, en carros adornados con unas cuantas ramas, algunas vestimentas gauchescas y una no menos criolla damajuanita. Pero en 1959, algunos pioneros, como Blanca Rebagliatti de Lyall, Numa Frutos y Eclio Giusto, se elevaron por sobre aquella chatura generalizada y sin pretensiones, presentando carruajes más finamente adornados. Y como el paso de esas carrozas por la 25 llamó gratamente la atención, al año siguiente se organizó por parte de los Clubes Colegiales de Villa Malvina y Sección Comercial del Luis Clavarino, el primer Desfile de Carrozas Estudiantiles y Corso de Flores. Aquella estudiantina hoy pasa en edad, el medio siglo. Muchos ya son abuelos de la tercera generación carrocera.
Por eso los gualeguaychuenses en forma colectiva, han adquirido un acervo artístico y tecnológico que se fue transmitiendo en sucesivas promociones, acrecentado y enriquecido con el uso de nuevos materiales, e ingeniosos inventos.
Por eso nuestros alumnos, mucho antes de que el Congreso Pedagógico Nacional y su consecuencia, la Ley Federal de Educación, detectaran el exceso enciclopédico y escaso contenido práctico de los planes educativos, adquirieron, haciendo carrozas, ese complemento que faltaba en sus programas. Difícilmente un gualeguaychuense no tenga nociones sobre construcción de chasis, soldadura eléctrica (hasta las mujeres suelen utilizarla), cableado, sonorización, estructuras, moldeado, pintura o diseño.
Es más: hacer carrozas, es algo innato en  nuestros jóvenes. Podría decirse en otros términos, que aquí los estudiantes,  ya  nacen  con instinto carrocero.
Para comprobarlo, basta con  verlos, a partir de  Mayo o Junio, cuando empiezan a circular por la ciudad llevando cartones, maderas, diarios y otros elementos, que la gente tira por inútiles. Y tan lo llevan en la sangre, que solitos empiezan su labor, mucho antes de que  se constituya la Comisión de Carrozas. Nadie les dice si va a haber desfile, quiénes serán las autoridades o cual va a ser el reglamento. Pero ellos igual trabajan... Faltando dos meses, se trasladan a los galpones del puerto que les facilita la Municipalidad, y allí terminan varias docenas de carrozas, una al lado de otra. Es emocionante ver el ritmo de los últimos días, centenares de chicas y muchachos engrudados y pintados de pie a cabeza, trabajando a ritmo febril, y resolviendo sus carencias con soluciones ingeniosas, en un clima festivo y de sana camaradería.
Y llega el día del desfile, para sorprender a propios y extraños con realizaciones de excelente nivel, pese a la carencia absoluta de recursos.
Muy similar a las primeras comparsas: todo a pulmón y patriotismo.
Los cincuenta años de carrozas, le han dado a los gualeguaychuenses una especial destreza para este tipo de realizaciones. Esas capacidades, eran las calidades que dormían, hasta que un día fueron despertadas por la nueva forma organizativa de los corsos, a partir de 1978.
Cuando las entidades integrantes, comprometidas a producir realizaciones, necesitaron  el aporte de su gente, por todas partes aparecieron voluntarios a raudales, como si les hubiesen abierto las compuertas. La mano de obra emergente no sólo era abundante, sino altamente calificada. Y gratuita. Para cada tarea había entendidos con un nivel razonable de capacitación. Quien más, quien menos, había pasado por alguna carroza: Gualeguaychú tenía preparación de sobra para ese desafío.
En los años que siguieron a 1981, el nivel creciente de calidad y la abundancia de recursos que proporcionaba el turismo masivo, se retroalimentaron con sinérgico dinamismo, produciendo un crecimiento sorprendente, que aún no se ha detenido.
¿Por qué pudo Gualeguaychú tener este ascenso? Podríamos responder con la misma suficiencia antes recordada: Son años... ¡de carrozas!
Y no termina ahí la relación entre éstas y el carnaval. Porque las comparsas reclutan sus recursos humanos, de los valores que van surgiendo en las carrozas estudiantiles. Es así como la mayor parte de los actuales Directores de Comparsa, han pasado antes por su etapa  carrocera.
Y si quedara alguna duda sobre esa vinculación, basta con echar un vistazo a los monumentales carromatos de nuestro carnaval.
LA COMPARSA POR DENTRO
Actualmente el mundillo del carnaval del país, dista mucho de lo que fue en sus inicios. Allá por 1981 nadie cobraba, todo se hacía en forma amateur. Por el contrario, hoy casi todas las tareas son remuneradas. Algunas comparsas pagan incluso a sus integrantes por cada noche de actuación. Podemos decir sin exagerar, que cada una es actualmente  sustento de unas 400 personas, si se tiene  en  cuenta toda la obra de mano agregada , que el gran público no ve realizar.
La inversión total de cada año, sin computar los elementos ya acopiados, oscila en los $ 800.000. Para darse una idea de la gigantesca tarea, observemos el siguiente dato. Un traje de fantasía de los de mayor envergadura, puede llevar hasta 500.000 piezas, contando lentejuelas, mostacillas, canutos, pedrería y plumas. Solamente  en lentejuelas, cada comparsa lleva varios millones y uno por uno, esos elementos son enhebrados en forma  manual.
El stock acumulado de materiales, representa un valor importante. Baste decir a modo de ejemplo, que cada comparsa posee unas 40.000 plumas, entre las amazonas, de pavo real o faisán, siendo éstas las más costosas.
Los espectadores de nuestros corsos, generalmente desconocen la densa y paciente labor de muchos meses. Finalizado el carnaval, los clubes se dedican a desarmar carrozas, trajes, espaldares y a guardar los elementos reutilizables. Luego se lanzan a la búsqueda del próximo tema. Examinan carpetas, reciben propuestas e inquietudes y una vez hecha la elección, empieza nuevamente la obra. Todo el trabajo es artesanal.
Por un lado, funcionan los talleres de costura y por el otro, la sección carrozas. Cada una de las comparsas tiene su propio taller y dentro de estos hay distintas secciones de trabajo: costureras, bordadoras, cortadoras, perleros (los que aplican perlas),  modistas etc. Otro grupo confecciona los espaldares, dividiendo la tarea entre quienes sueldan las estructuras, (también se usa mimbre para alivianarlas) y los plumeros, que acondicionan las plumas o las tiñen en épocas de crisis.
Fuera de esos locales, decenas de costureras y bordadoras hacen trabajos en sus domicilios, al igual que zapateros, tocadistas, etc. Todos perciben su paga, diferenciada de acuerdo a la cantidad y calidad del trabajo.
La organización en los talleres de comparsa, les da un notable parecido con las empresas. Tienen sus materiales y elementos prolijamente almacenados y cada uno se encuentra en su cajón o estante, por tamaño, color, marca y calidad. Todo ello se registra en un inventario con control de reposición y órdenes de compra, haciéndose  constar en planillas.
El grupo de trabajo es supervisado por la presencia permanente de los responsables y se controla mediante el cumplimiento de horarios, trabajo entregado u otras modalidades. Algunos uniforman a su personal.
Cada pieza o elemento, pasa por un riguroso control de calidad. Desde probar la resistencia de materiales en un chasis hasta controlar la densidad y color de las lentejuelas colocadas en un mandil. Para esto se recurre a una forma sencilla e ingeniosa: se examina la pieza al trasluz y de esa forma de detectan baches en el recubrimiento.
En ámbitos separados funcionan los talleres de carrozas. Los estudiantes que se incorporan a las comparsas, entran en un mundo diferente. Ya no tienen como principal problema, la escasez de recursos sino que estos están a su disposición con holgura pues el carnaval mueve sumas cuantiosas. Tampoco tienen limitaciones de tamaño, de modo que pueden dar rienda suelta a su  creatividad.
Cuentan también con personal especializado en todas las etapas de la construcción: soldadores, herreros, empapeladores y en algunos casos con la asistencia de Ingenieros. De este modo, si de estudiantes pudieron construir magnificas carrozas, ahora producen esas obras colosales que caracterizan al carnaval de Gualeguaychú.
También en estos talleres, vemos cada año las innovaciones técnicas que se van imponiendo, al igual que los novedosos materiales. Puede decirse que el telgopor y la gomaespuma, son la base de los elementos de una carroza. Y asombra observar la pericia con que los talladores de telgopor desbastan enormes masas con singular celeridad, utilizando como única herramienta un hilo candente de alambre micronado.
Luego viene el trabajo fino realizado con cúter, elementos cortantes mal llamados trinchetas, y cuando la pieza está lista, la toman los empapeladores, antes de pasar a la sección pintura. En la etapa final de la carroza, entran los electricistas, iluminadores y sonidistas, aunque estos últimos, han reducido su actuación a la carroza de los músicos, por el nuevo sistema de audio instalado en el corsódromo.
Por si faltara algo para la semejanza entre comparsas y empresas, la competencia les obliga a mantener ciertos secretos industriales, siendo el más guardado, el relativo al futuro tema. También se suelen preservar del conocimiento de los colegas, las nuevas tecnologías que se inventan año a año, al igual que el descubrimiento y uso de novedosos materiales, en la búsqueda permanente de economía, menor peso, facilidad de moldeo y efecto visual.
Se observa entonces, cómo algunos materiales, pensados para otros usos industriales, son hábilmente adoptados por las comparsas. Así vemos cómo se generaliza el uso de la fiselina y el estafón como entretelas para el armado, cuando no se emplea también alambrina, para mantener la forma. Rebordes vistosos en tocados y espaldares, tienen como base el telgopor cilíndrico, cuya flexibilidad lo hace muy funcional en variados usos. Cada año aparecen versiones innovadoras en lentejuelas, cuya calidad se supera constantemente, con formas y tamaño que difieren de las clásicas, por su convexidad, brillo multicolor, contornos florales y colores inéditos. Lo mismo ocurre con  mostacillas, canutillos y pedrería. Últimamente se está incorporando un material transparente, con un  brillo holográfico de impactante resultado,  llamado papel cigarrillo.
No obstante todo ello, el espionaje no puede evitarse y en definitiva los avances tecnológicos se generalizan a la competencia, por lo cual hay que procurar nuevos hallazgos.
Algunos adelantos provienen de las carrozas estudiantiles, porque el ingenio de los jóvenes no tiene límites: pero generalmente es al revés, ya que las comparsas, tienen más acceso a las novedades foráneas y si no resultan muy costosas, son adoptadas luego por los estudiantes carroceros. Se da así, una mutua retroalimentación entre ambos mundillos.
Exhibiendo otro rasgo típicamente empresarial, una de las comparsas, ha montado su propio Departamento de Relaciones Públicas. Su gama de actividades recorre desde algunos presentes a modo de regalos empresarios, a la distribución masiva de objetos publicitarios. Muchos ejecutivos locales podrían inspirarse en sus programas.
Hasta acá todo muy parecido a cualquier empresa industrial. Pero hay enormes diferencias. En un taller de comparsa sus operarios conviven durante muchas horas. El clima y la labor son propicias para el diálogo fluido y pronto se alcanza un marco de franca amistad. Surgen así, lazos solidarios muy firmes y un arraigado sentido de pertenencia. En un taller de comparsa todo se comparte: las tristezas, las alegrías. Todo. ¿Será por eso que ambas palabras tienen la misma raíz?
Y ahí radica la nota diferencial con las empresas, pues por encima de la profesionalización alcanzada, en el fondo una comparsa, es una gran familia.
Cuando se acerca el carnaval, aparecen decenas de chicas y muchachos a probarse trajes y ayudar, trayendo el clima bullanguero de sus ensayos. Es como cuando en una casa aparecen los hijos: la familia se agranda.
Y entre los jóvenes integrantes de la comparsa se genera el mismo clima de amistad e identificación. Es la camiseta.
En los tramos finales, el grupo aumenta su ritmo de trabajo en franca lucha contra el reloj. No obstante todos los esfuerzos, el primer día de corso, algunas comparsas salen bastante incompletas.
Algunas pagan a todos sus integrantes. Otras, solamente a las pasistas o bastoneras más destacadas, pero todas abonan a las batucadas y obviamente retribuyen bien el trabajo de los músicos.
Durante la salida de la comparsa, mucho personal rentado se incorpora o cambia sus tareas. Así, tenemos los empujadores (se suelen emplear más de 50), aguateros, distintos servicios de mantenimiento durante el desfile, que en caso de emergencia actúan con celeridad, desde la rotura de una carroza, la descompostura de un grupo electrógeno, problemas de sonido, o simplemente el desprendimiento de una pluma o la suela de un zapato. Junto a las modistas caminan también las peinadoras y maquilladoras listas para cualquier repaso.
Dado que lo principal es la persona de los integrantes, resulta fundamental el papel de quienes les acompañan, munidos de elementos de auxilio, como aerosoles, desinflamantes, aspirinas, curitas, vendas, etc.
Todas estas tareas remuneradas, más orquesta y batucada, hace que cada salida de comparsa, cueste entre $12.000 y $15.000 , suma que se adiciona al costo de montarla.
Otra diferencia: mientras el personal de una fábrica, espera ansioso las vacaciones, en las  comparsas cuando tienen las suyas, ¡se bajonean!: En efecto: después que el carnaval ha finalizado, y con ello las tareas de desarmado y almacenamiento, sobreviene un período especial, denominado bajón de abril. Porque se habitúan tanto al ritmo de todo el año, que durante ese mes sienten un raro vacío y depresión, que les dura hasta que se retoma la tarea.
Hay otra nota distintiva, que las separa de una empresa. Sabido es que estas últimas, aún las llamadas de familia, asumen formas sociales, que separan su patrimonio del de sus socios, de modo tal, que el riesgo empresario no arrastre  sus bienes personales.
Sin embargo, es frecuente que en años malos cuando el resultado ha sido adverso para la comparsa  y se necesita capital de trabajo para la temporada siguiente, sus directivos contraen cuantiosas deudas personales y hasta hipotecan sus casas de familia, para apuntalar a su obra.
Otra nota diferencial, es el destino de las utilidades. Excluyendo lo que se reinvierte en la comparsa, el resto va a emprendimientos deportivos, educacionales, sociales o culturales de las entidades patrocinantes, ya que así fue concebida la organización del carnaval, desde 1978.
Y mientras en una empresa los directorios perciben la crema de la torta, acá los directivos, son los únicos que trabajan ad honorem. Pero en serio: sin gastos de representación. A tal punto, que algunos circulan desde hace años en autos que se caen  a pedazos, o a pie. Y no es que  esconden la leche. Acá eso es imposible: todavía 
somos pueblo chico.

EL CORSÓDROMO

Otra razón del  notable crecimiento señalado, es el Corsódromo.

El asombroso desarrollo del carnaval de Gualeguaychú, hizo que en pocos años, el escenario resultara insuficiente, tanto para el público como para las propias comparsas, que debían comprimir sus dimensiones.
Las escuadras se angostaban, las carrozas eran finas y largas; asimismo ambas tenían problemas de pasaje, a lo que se agregaban dificultades adicionales en la sonorización e iluminación.
Hasta que la Municipalidad de Gualeguaychú, construyó el actual corsódromo, en lo que había sido por más de cien años, la estación del ferrocarril. Se inauguró el 18 de Enero de 1997. Es el primero de su tipo en el país, con una extensión de 500 metros de largo y un ancho de pista de 10 metros útiles.
Cincuenta columnas  alineadas a ambos costados iluminan la pasarela central con  dos proyectores cada una,  de mil watts de potencia. En la zona central (VIP) la capacidad aumenta a doce proyectores por columna.
La  iluminación media en ese sector alcanza a 1.200 lux, ya que así fue previsto, para la filmación de las comparsas sin necesidad de equipos adicionales. Todo el conjunto fue especialmente diseñado y calculado con uso de  ordenadores, sobre proyecto de  ingenieros especializados.
Diez torres, de veinte metros  con 6.000 w. de potencia cada una, complementan la iluminación general del Parque de la Estación,  además de otras 142 columnas de  4 metros de altura libre. La potencia lumínica total, alcanza a 345.000 w.
Las columnas de sonido, emplazadas una cada 30 metros, con sus cajas JBL, para la reproducción amplificación de la señal FM., difunden la música de cada comparsa, sólo en el sector por donde ella va  desfilando. Todo el sistema se comanda desde una consola central. La potencia total musical alcanza a 45.000 w., medida en especificación RMS.
Cuenta además con instalación sanitaria completa, tanque de reserva de 48.600 litros, y una red cloacal que sirve a todos los  sanitarios existentes, sistema de riego para las zonas verdes del parque y siete hidrantes contra incendio.(En 2008 se instala un tanque elevado de 80.000 litros)
Tiene comodidades para 40.000 espectadores  sentados en tribunas cuyos módulos son de 200 metros, palcos con cuatro hileras de sillas, además de la zona VIP.  En 2006 se remodeló la zona VIP y en 2008 se inauguraron para este sector nuevos cuerpos de baños. En 2009 se agrega un nuevo Sector Vip; está ubicado en el la vieja casa de la estación, frente al Vip más antiguo. Están previstas nuevas ampliaciones de las tribunas.
En 2010 se inaugura una tribuna de cemento sobre el lado norte y nuevo sector de boletarías.
El conjunto se completa con el edificio central (antigua estación del ferrocarril) que consta  de: Sala de  Recepción y Protocolo, Sector de Prensa y Centro Operativo.-
El corsódromo, ha venido a resultar la más reciente de las circunstancias que concurren para que nuestro carnaval haya alcanzado la dimensión actual. Concebido especialmente para ese uso, fue la solución para todos los problemas antedichos. Fue como .liberarlas de un pesado corset que les impedía crecer. Entonces tuvimos no sólo escuadras más amplias y visibles, sino ese salto en el tamaño de las carrozas, que se ha constituido en un rubro inalcanzable para cualquier otro carnaval de nuestro país.

LOS TIEMPOS CAMBIAN

Quedaron atrás aquellos corsos señoriales de palcos y ramitos que vieron nuestros abuelos. También, los más recientes de caña y papel, a los que sus herederos no quieren enterrar del todo. Y ya vamos peinando canas, los que presenciamos el estallido de 1981.
El tiempo con sus cambios, ha convertido a aquel festejo lugareño casi familiar, en un acontecimiento trascendente en términos artísticos y económicos.
Pero en compensación por lo que se fue, vino de la mano del nuevo carnaval, una bienhechora fuente de recursos, que da empleo y sustento a miles de hogares gualeguaychuenses, sobre todo en épocas de crisis.
Porque no solamente quienes trabajan en comparsas, reciben el beneficio. Hay un efecto multiplicador, que se irradia a toda la comunidad.
En las últimas temporadas han ingresado a Gualeguaychú por vía del turismo, cifras que rondan los 30 millones de pesos. Sólo un 15 %, ingresa al circuito del carnaval. El resto, es decir la mayor parte, alimenta al comercio y los servicios, redistribuyéndose por toda la ciudad.
Y lo que es más importante: el nombre de Gualeguaychú brilla con luz propia en el escenario nacional.
Los tiempos cambiaron y el desborde  de exuberante belleza y colorido, sepultó en el pasado aquellas estampas románticas y pintorescas.
Para que no queden en el olvido definitivo, para que se recuerde a esos heroicos copoblanos que animaron los viejos corsos de la 25, como también a los que luego posibilitaron el gran salto del 81, y para que otros autores mejoren esta tarea, se ha hecho este libro.
Ojalá cumpla ambas misiones.”
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LA PLATA DEL CARNAVAL.

Se incluye a continuación una nota publicada por el autor de esta información en la columna semanal Apuntes al margen del diario local El DIA del 29 de Diciembre de 2007, por contener datos actuales interesantes sobre el destino de los recursos del carnaval, que corroboran la continuidad de la idea de Daroca en 1978.

APUNTES AL MARGEN                  Por Gustavo Rivas
“…Y AHORA A SEGUIR SOÑANDO, MANTENIENDO VIVA LA LLAMA DEL ENTUSIASMO QUE OJALÁ NUNCA PERDAMOS” (Oscar José Lapalma)

El sábado comienza el carnaval del país. No es una edición más: es la trigésima desde que se montó la actual forma organizativa, un invento gualeguaychuense que posibilitó su notable crecimiento.

En septiembre del 78  Ike Daroca, que había sostenido Acorad con gran esfuerzo, propuso modificar la organización del corso. Conocedor del costo de un espectáculo con pretensiones, proponía que se cobrara la entrada, que por entonces era gratuita. Y fundamentaba: el corso gratuito siempre tendría un techo, aún por sobre los premios o sponsors conseguidos. Pero si se diera la concesión a los propios actores del  espectáculo, con derecho a la entrada, nuevos alicientes mejorarían el nivel artístico: sin plata nunca habrá calidad.
La propuesta se completaba con algo interesante: para que no derivara en un negocio de particulares, la concesión debía otorgarse a asociaciones sin fines de lucro. Y así se hizo: 16 entidades acudieron a la convocatoria municipal y con ellas se fundó la nueva organización. En 1979 se puso ésta en marcha y aunque era requisito presentar espectáculos propios, se concedió una prórroga  a los que no podían montarlos en tan breve tiempo.
1980 fue de intensa preparación, ya que vencía el alargue y había que presentar realizaciones propias para  participar en los ingresos. Los clubes llamaron a sus socios a colaborar y la respuesta  fue sorpresiva: aparecieron muchos voluntarios que conformaron una mano de obra gratuita y muy calificada. Nadie cobraba, ni los directores de orquesta y todos sabían hacer algo: salía a la luz la tradición de 20 años de carrozas estudiantiles, fiesta amateur que nos había dado una preparación artística colectiva. Eran las calidades dormidas  que habían estado a la espera de alguien que las despertara.
1981 fue el estallido: las cinco agrupaciones actuales salieron juntas a la 25, brindando un espectáculo como jamás se había visto y preanunciando lo que vendría: la idea de Daroca daba sus primeros frutos. Ciudades vecinas que hasta entonces nos daban cátedra en carnaval, veían con asombro nuestro crecimiento, mientras en ellas la fiesta se estancaba por mantener la forma antigua de organización. Algunos ensayaron después otro modelo de privatización incluyendo la figura del empresario privado que recaudaba con holgura, pero se quedaba corto con los premios….Otros terminaron adoptando el modelo de Gualeguaychú que había marcado un rumbo.
A partir de ese año 1981, se produjo un doble fenómeno espiralizado. La jerarquía del espectáculo empezó a atraer turistas para lo cual influyó la inauguración  de los puentes que nos  vincularon al mundo. La demanda adicional permitió el aumento de la entrada y éste posibilitaba más inversiones, que elevaban la calidad  generando mayor concurrencia. Así sucesivamente la fiesta iba creciendo con el precio de la entrada, hasta que un día, muchos de los que habían ayudado en los inicios, se quedaron afuera por falta de dinero. Es la parte triste de esta historia, pero pongamos en el otro platillo la cantidad de gualeguaychuenses que encontraron en el carnaval su fuente de trabajo. Y el orgullo de que figure entre los más fulgurantes del mundo.
Es cierto que el precio de $ 30 es prohibitivo para muchos vecinos que son carnavaleros de alma. Pero también es cierto que con un precio popular no se pueden solventar comparsas cuyo costo está llegando al millón de pesos y  cada puesta en el circuito requiere $ 15.000. Por eso, muchos deben conformarse con asistir  una o dos veces y se ha instituido la primera  noche con precios promocionales para el público local.
Algunos se preguntan por el destino de la plata del carnaval. En ese aspecto y salvo algún desliz que pueda haberse producido, la idea de Daroca sigue dando sus frutos. Los recursos del carnaval se  orientan a fines de bien común y para ello basta con una recorrida por las inversiones del producido en tiempos recientes: Por ejemplo el Centro Sirio Libanés  – que contadas veces ha superado el tercer puesto- sostiene dos escuelas privadas que totalizan 250 alumnos y enseñan nivel inicial , EGB y hasta adultos de ambos sexos, con disciplinas técnicas: herrería, mecánica, construcciones, computación, manualidades, cocina, costura, peluquería, además de obras en su sede, la compra de un gigantesco galpón y lo que se reinvierte en la propia Kamarr. Juventud Unida mantiene en gran parte con recursos del carnaval, el jardín Rey León y la Escuela EGB  N° 200, además de las importantes obras en su sede: 2 gimnasios cerrados, modernos vestuarios, remodelación del  buffet y secretaría, cancha de bochas, más la intensa actividad deportiva. Pescadores inauguró su escuela privada Ruperto Geloz y  renovó entera su sede: pileta, salón, bungalows, quinchos, playa, talleres y acaba de adquirir otro galpón que estrena en estos días. Central  sostiene un instituto secundario modelo con edificio propio y 400 alumnos, además de tres sedes con importantes mejoras y una perfomance deportiva de alcance nacional. Tiro Federal inauguró hace unos días su pileta, que suma al polígono para aire comprimido, canchas de tenis, complejo de playa y camping con nuevos cuerpos de baños, remodelación del buffet y ahora un amplio galpón.
Todo ello explica por qué somos la ciudad con mayor cantidad de colegios sostenidos por clubes. Por  otra parte, tengamos en cuenta que éstos asumen el riesgo del espectáculo a cielo abierto mayor convocante de  turistas  y perciben  una porción minoritaria de los recursos que estos dejan. Nuestros Intendentes felizmente lo han comprendido….
Por otra parte, es palpable la reinversión en las comparsas posterior a los años rendidores, como se reflejará en la calidad de este año.
A la  participación concedida a las entidades del hospital, se suma ahora la Asamblea Ambiental, más el apoyo brindado a las carrozas estudiantiles que tanto han influido descubriendo vocaciones y formando recursos humanos para el carnaval.
Ya ven cómo una buena idea pudo aportar tanto a la ciudad. El carnaval de Gualeguaychú descansa sobre bases firmes: no hay Botnia que lo doblegue.
Hasta el año que viene. Si Dios quiere.


DATOS, EXPLICACIÓN  DE LOS TEMAS Y DESCRIPCIÓN DE LAS ESCUADRAS DE LAS TRES COMPARSAS del CARNAVAL 2013, EN EL ORDEN QUE SALEN LA PRIMERA NOCHE (Luego se rota) :
(Explicación del tema textual, por sus Directores)


MARÍ MARÍ 2013:
Anuket, Guardiana de las Aguas

1) Tema: Argumento

El agua fuente de vida, el espíritu, el principio, el comienzo, la claridad, el nacimiento. “Anuket, Guardiana de las Aguas” con sus plegarias, iniciará, gota a gota, el camino, y allí nacerá, inocente en sus formas, clara con su espíritu puro, la nueva era.
Profunda en su mar, cardúmenes de vida, aluvión de colores y alegría. Diluvio de luz y abundancia.
Pero allí estarán, el hombre y el tiempo sumergidos en su ambición y desprecio llevándola a la escasez y destrucción.
Depredadores, contaminantes, irán secando poco a poco su vida y espíritu.
Agobiada, irá dejando de existir, creando más caos entre quienes la destruyen.
Sequías, desiertos, deshielos y oscuridad.
Solo la conciencia y el respeto a su vida podrán salvarla para que nuevamente vuelva a ser caudal de vida, a brotar en su pureza y espiritualidad, libre, a correr por las venas del mundo.


Carro 1: “Agua origen de vida”
Personaje Principal: Anuket: Jorgelina Gette
Comisión de Frente: Martina Venditti, Daniela Biré, Mariana Miró, Malena Portalupi, Ariela Benitez, Martina Benetti
Destaque: Damian Pighetti
Bastoneras: Estefanía Rivas y Belén Pascual, Johanna Mendoza
Fantasía: José Luis Egui
Portabandera: Julieta Majul
Mestre Sala: Néstor Torchia

Carro 2: “Los glaciares”
Destaque: Fabián Rivero
Trajes Fantasía: Daniel Valor
Karla Fiorini y Rubén Hernández
Bastoneras: Carla Melo
Camila Vieyra
Paulina Carrizo
Adriana Moussou
Mariela Mendoza
Reina: Elina Pozzi

Carro 3: “Gota a gota el agua se agota”
Destaque: Selene Malgor
Fantasía: EDGARDO
Bastoneras: Yamila Taha
Jorgelina López
Romina Grecco
Agustina Nozzi
Sol Romani
Catalina Lagomarsino
Portabandera: Natalia Loschiavo
Mestre Sala: Pablo Giménez

Carro 4: “Conquistando las aguas bravías”
Bastoneras: Alejandra Mansilla
Elina Pozzi (Reina)
Maira Reyes
Martina Beguiristain
Camila Velázquez
Bastonero: Marcelo Sato
Pasista: Noelia Luján
Ballet de Batucada: Diego Preisz y Matildo Fritzler

Staff Marí-Marí 2013
Presidente del Club Central Entrerriano: Dr. Alejandro Briozzo
Presidente Sub-Comisión Comparsa: Dr. Giorgio Feroldi
Idea original 2012: Adrián Butteri
Coordinación General: Nelita Bermudez de Irigoyen (directora fundadora 1981).
Dirección de Carrozas: Emanuel Pérez
Encargados Espaldares y Tocados: Jorge López y Marisa Gómez
Coordinación y Puesta en Escena: Nelita Irigoyen, Josefina Lavin Lado, Laura Loschiavo
REINA: ELINA POZZI
Pasista; Noelia Luján
Staff Taller: Margarita López, Norma Moreyra e Iris Maldonado
Coreografía: Teresita Pighetti
Dirección de Batucada: Mauro Andrada
Grupo Musical. Dirección: Martín Irigoyen.
Cantantes: Dito Orcese, Natacha Piquet, Darío Reyes y Hernán Archaina
Animación: Juan Boari
Dirección de Maquillaje: Florencia Razzetto
Peinados: Joaquín Monzón

LETRAS de los  TEMAS MUSICALES:
Por tratarse de temas ya utilizados en ediciones anteriores, incluyendo el tema de la comparsa inicial (1981), el de los 30 años, el de 2012, entre otros, se omite  acá transcribirlos.
ARA YEVÍ 2013:
ELEMENTAL, UN REAL CUENTO DE HADAS

Homenaje a Julio Bereciartu:
En esta edición 2013, Ara Yeví quiere rendir homenaje a un dirigente de ley, que supo estar en los momentos más difíciles de nuestra institución y en los más felices. A uno de los responsables de que el humilde  Tiro Federal, sea hoy una institución pujante y en permanente crecimiento. Pero por sobre todas las cosas, queremos rendirle homenaje a un amigo entrañable, a un padre ejemplar, a un vecino de Gualeguaychú que dejó una huella imborrable en todos nosotros.
Julio Bereciartu: tu comparsa estará cada noche celebrando tu vida, y cada noche pidiendo justicia por tu muerte.
Eternamente Gracias

BREVE RESEÑA DEL TEMA:
Hay un lugar lejano que esquiva la razón del hombre, un lugar poderoso donde las fuerzas de la naturaleza se conjugan con la magia de seres, que abrazan el aire, el agua, la tierra y el fuego. Ellos son los Seres Elementales, cuya existencia transita en comunión con la naturaleza, a diferencia de la existencia del hombre, que por momentos le da la espalda a esa materia, que es nuestro origen y también nuestro destino.
Pero en estas noches de verano, cuando el carnaval llame a su pueblo, una energía especial invadirá nuestra ciudad,  invitando a aquellos que se asomen, a un ritual sagrado, en donde un conjunto de brujos danzará invocando a los seres elementales, para que nuestras almas se fundan con la sabiduría de una naturaleza que todo da y todo quita.
El espíritu del hombre estará representado en la búsqueda de un niño, que en una mágica noche de carnaval, gracias al conjuro de un mago ancestral, ingresará al mundo de las hadas, atravesando un camino lleno de obstáculos y oportunidades, lleno de sacrificios y  de reflexión.
Su alma crecerá en este derrotero, donde magos, hadas, elfos, duendes, sílfides, salamandras y sirenas, prepararán a este caballero para la batalla final contra una quimera arácnida. Batalla que no es otra que la lucha contra el miedo, la avaricia y la omnipotencia que habitan en su corazón, y que le impiden cuidar su bien más preciado: la tierra.
Solo así despertaremos, sólo así seremos héroes, y no esclavos de la transformación a cualquier precio, del lujo a costa del daño. Solo así nos fundiremos con nuestra madre naturaleza, en un reencuentro vital para el hombre.
El carnaval abraza a los que creen más allá de cualquier razonamiento, a los que se animan, a los que juegan, a los que buscan. Es por ello que esta fiesta será  testigo de un mágico nacimiento. Será una esperanza de futuro, que en estas noches será develada y esta historia será contada como un real cuento de hadas.

EXPLICACIÓN DETALLADA DE LA COMPARSA:
Comisión de Frente: “Conjuro elemental”
La comisión de frente está encabezada por Merlín, mago ancestral, que acompañado por sus discípulos brujos (ballet principal) realizan un conjuro que permite a un niño, en representación del espíritu del hombre, sumirse en una aventura fantástica, en busca de su destino.
Este conjuro se encuentra representado por una estrella de cinco puntas, simbolizando cada una, uno de los cuatro elementos: aire, agua, tierra y fuego. La quinta punta simboliza al éter, energía que esta noche será producto de nuestro sagrado carnaval.
El conjuro se concreta (aparición del niño)  y la alegría  da rienda suelta a una fiesta.

CARROZA DE APERTURA: Ingreso al mundo de las Hadas
Una vez realizado el conjuro, Merlín envía a Arquímedes (lechuza), su  ayudante y amigo, para que acompañe al niño en este derrotero.
Ahora bien, para que el niño pueda ingresar al reino mágico, es necesario atravesar un anillo de hongos, iluminado por hadas de la luz. (círculo de hongos: anillo de las hadas)  Es allí donde un bosque singular cobra vida, destacándose los Ents, árboles animados, guardianes eternos de la naturaleza. Ellos serán el Portal Mágico que conducirá al niño a esta aventura.
Primera Escuadra: Duendes y Hadas del Otoño
Las hadas y los duendes le dan la bienvenida al espíritu del hombre, devenido en adolescente, gracias a la sabiduría recogida de mano de los árboles guardianes. (Ents)
Cae el Otoño. El adolescente, junto a  su compañero Arquímedes y  a Fuegor, un pequeño representante de los árboles, se pondrá en contacto con la tierra cubierta de hojas, aprenderá sus secretos y sus cuidados.
Grupo Especial: “El hada del Rocío”
De repente la tierra se vuelve húmeda y hace su aparición el hada del Rocío (Bastonera Principal), custodiada  por  inquietos faunos que despiertan la primavera y todo comienza a tomar color.
Segunda Escuadra: “El Rosedal”
Embajadores: Esta escuadra se encuentra encabezada por los embajadores. Una delicada y frágil rosa blanca (embajadora), que es protegida por espinas doradas (embajador). La Rosa, cual hada madrina, cautivará al joven por su belleza pero también por su mensaje: el hombre debe acercarse con cautela a la naturaleza, porque si no la respeta, puede resultar lastimado.
A continuación, aguardará al joven un bello rosedal, cuyo perfume lo transporta a un jardín de fantasía que lo embeleza y estalla de felicidad.
Tercera Escuadra: “Jardín de las Hadas”
Bastoneros: “Los Pensamientos”
Frente a la fascinación generada por la inconmensurable belleza que lo rodea, este joven deberá tomar una decisión. Continuar este camino, que demandará muchos esfuerzos y sacrificios, o permanecer en este edén primaveral que lo cautiva. Para ello deberá apelar a los pensamientos, representados por cada integrante de la escuadra que encarnan a esta emblemática flor (pensamiento). No obstante, pese a la tentación de permanecer en este jardín primaveral, nuestro aventurero decide no apartarse del camino.
Campanitas y Libélulas
Las libélulas despertarán la brisa que hará sonar las campanas  (campanulas en la mitología celta), anunciando la llegada de intrusos (el joven junto a su acompañante)  a los escarabajos.
Cuarta Escuadra: Ejecito de Escarabajos
Se abre paso entonces un ejército de escarabajos cuya misión es proteger a un lago  que esconde un secreto.
SEGUNDA CARROZA: “El Castillo de Cristal”
De este espejo de agua surge un castillo de Cristal, residencia de la Dama del Lago (reina de la comparsa), quien guarda celosamente una espada que será entregada a aquel que quiera al mundo cuidar; siendo nuestro protagonista el elegido para tal misión.
Se producirá entonces la entrega de la espada al joven discípulo de Merlín, quien asumirá con responsabilidad su noble tarea. Este hecho producirá un hito en su historia vital, que es representado por la transformación del joven en adulto. 
Quinta Escuadra: “Sílfides”
Se escuchan voces en el viento. Las sílfides envuelven a nuestro aprendiz, jugando en el aire, aire que transporta las palabras, la música, aire que da curso a la vida, y que el hombre ha alterado en su afán de progreso.
Sexta Escuadra: “El Invierno”
El viento se torna frío y blancos copos del cielo caen. Se presenta el cruel invierno que por la acción del hombre tanto poder ha perdido. Su reino se desintegra desbordando ríos, cauces de agua vitales para el hombre. El peligro se aproxima.
Séptima Escuadra: “Las Náyades”
Las náyades son hadas que se ocultan los ríos, que ante la rebelión de las aguas quedan al descubierto, nadando sin control por el río embravecido hasta el mar abierto.
En medio del caos surge la Madre Perla quien buscará proteger al aprendiz devenido en adulto, entregándole una armadura de nácar.
Octava Escuadra: “Nereidas”
Los mares embravecen y las nereidas salen a la superficie, ya que fuertes corrientes arrasan su morada. Ellas intentan ayudar al aprendiz  pero su tarea es en vano.
TERCERA CARROZA: “Arrecife de Coral” (Carroza de los Músicos)
 Pese al intento de las Nereidas, el aprendiz sucumbe ante un canto sin igual, son sirenas que en un ensueño, seducen a nuestro aventuro, desviándolo de su camino. Caerá entonces en una trampa marina, donde un monstruo lo asechará, pero los hipocampos, cuya cualidad saliente es la fidelidad, le permitirán escapar.
Novena Escuadra: “Las salamandras”
Irrumpe entonces el verano, el agua toma temperatura, el calor es abrasador. Surgen volcanes de fuego. Las salamandras buscan renovación, pero la maldad los envuelve. El peligro se incrementa y todo se torna oscuro.
Décima Escuadra: “Elfos Oscuros”
Los elfos oscuros son Ángeles de la noche que inducen al pecado, y no le permiten ver al aprendiz que su alma se ha corrompido.
Undécima Escuadra: “Ogros y Trolls”
Los Ogros y los Trolls le devuelven al aprendiz la imagen de su alma. Seres desprovistos de reflexión y razonamiento que devoran aquello que distingue a todo hombre: su humanidad.
Duodécima Escuadra: “Cuervos”
Se abre paso entonces una bandada de cuervos que protegen a Morgana, hada del mal, que busca perpetuar al aprendiz, en esta pesadilla de desidia y contaminación.

CUARTA CARROZA: “Razonamiento en Penumbras”
Nuestro protagonista, deberá enfrentarse entonces a esta bruja y hacerle frente a una quimera arácnida. Monstruo creado por Morgana, que representa a aquellos sentimientos oscuros que habitan en el corazón del hombre: miedo, avaricia, omnipotencia, soberbia, indiferencia. La batalla está librada, el aprendiz, apelando a la sabiduría recogida a lo largo del camino, podrá vencer a la bestia, y salir airoso de esta macabra telaraña.

Ballet de Batucada: “Hadas del Carnaval”
Las hadas reciben al aprendiz devenido en anciano, la alegría los inunda, anunciando el final del camino.

Comisión de Batucada: “Los cuatro elementos”
Es momento de reflexión y de darnos cuenta de que la tierra es nuestra fuente de vida. Por ello, las bailarinas de la comisión de batucada simbolizarán cada uno de los elementos: AGUA, TIERRA, AIRE, FUEGO y hoy el CARNAVAL en la piel de nuestra pasista principal, aportará esa extraña fuerza como quinto elemento, fuerza que abraza a los que creen más allá de cualquier razonamiento, a los que se animan, a los que juegan, a los que buscan y a los que llevan eternamente la alegría en su corazón.

Batucada: “Esperanza de Futuro”
Llegamos al final de la historia, nuestro aprendiz  dejará un legado de sabiduría, un legado de amor, representado por la estrella (símbolo del conjuro)  que es entregada a una vida que llega. Rodeada de ángeles, surgirá una niña, una esperanza de futuro, una nueva generación que se fundirá con nuestra madre naturaleza.
El carnaval será testigo de este mágico nacimiento, historia que ha sido contada como un real cuento de hadas.

                                                                                                 Rodolfo Rodriguez
                                                                                                             Belén Greco
Staff de ARA YEVI 2013:
Director: Rodolfo Rodríguez
“ de Batucada: Leonel Stefani
Banda musical: Alma Carnavelera Dtor.: Titi Pauletti ; Belén Grecco, Jorge Leuze
Coreografía: Lino López . Natalia Miño
Portabanderas: Shadia Dahuc y Sebastián Benedetti
Puesta en escena: Danilo Praderio
REINA: NOEL GONZÁLEZ
Pasista: Rebeca  Mendoza




KAMARR 2013

KAMARR ES… TANGÓ
Reseña histórica
Sabemos que una cultura no se compone solo de sus voces mayoritarias, por eso
reconocer la influencia negra en la cultura argentina es una cuestión de justicia,
ya que la negación de las raíces africanas, significaría pasar por alto un aporte
fundamental a la identidad nacional.
La Buenos Aires negra invisibilizada, ocultada o despreciada, reaparece en Tangó,
como testimonio de aquello que vale la pena develarse.
El Tango, es el exponente más significativo de esa expresión afroargentina rechazada.
Históricamente se ha favorecido la versión de la vertiente europea, pero no debemos
olvidar que Buenos Aires fue un puerto negrero y que un tercio de su población hasta
mediados del siglo XIX, fue negra con tambor y tradición africana. Esta omisión voluntaria es producida por el racismo de una sociedad que mira a Europa, donde todo rasgo cultural, cuyo abolengo fuera ajeno a dicho continente, era minusvalorado o directamente negado.
El germen del tango aparece en las hileras de esclavos que desparramaron ritmo de
tambor por el continente; pero el terreno en el que crece es en realidad múltiple. Después del aluvión europeo, Buenos Aires en 1900 no es reconocible. Tiene su rostro desfigurado por habitantes extraños que bajan de los barcos. De manera simultánea se produce una inmigración interna, donde el nativo se traslada a la ciudad y comienza a convivir con otros idiomas y costumbres en el patio central de los conocidos conventillos.
Para esta época, los criollos y gauchos rioplatenses, indios, negros, y mulatos, bailan
valses; pasodoble y tango andaluz; habaneras, de origen cubano; polka; mazurcas,
cuadrilla y milonga campera; teniendo como base el fandango y el candombe de los negros.
Reconocer la presencia de lo negro en el Tango, implica comprometerse en la revisión
de uno de los grupos que lo gestó y consolidó, aunque seguramente el menos conocido.
ARGUMENTO:
Imaginemos África libre, manadas de animales salvajes pastorean el abundante
suelo, los animales habitan la sabana, los aires, las aguas, un arca sin líder donde
solo la naturaleza decide quienes verán un nuevo amanecer.
Tierras donde habitan hombres orgullosos que encienden grandes fogatas, y hacen
temblar la Tierra con sus tambores. Cantan, danzan, y se dejan poseer por Xangó, Dios
del trueno, el fuego y los rayos, que alguna vez también fue un hombre.
Aquel día, los vientos soplaban malos presagios, es entonces cuando Xangó, se
hace presente entregando un tambor, profesando que vendrían tiempos hostiles y que
sólo el sonido del parche mantendría viva la llama de la cultura en cualquier situación.
Que en corto plazo, ni dioses, ni chamanes, ni hombres, ni animales volverían a ser los
mismos.
Introducción:
A principios del siglo XVI, barcos negreros de diferentes orígenes Europeos empujados
por la codicia y el poder, comenzarían a cazar Africanos como si fueran liebres, sometidos, encadenados, eran trasladados hacinados hacia sin saber dónde. Noches
eternas, donde ya no se escucharían los sonidos de los tambores, sino ruidos de
cadenas, y gritos de espanto.
Hombres cazados por otros hombres, guerreros de linaje rebelde y de porte orgulloso,
de pronto sometidos a la vergüenza, a las humillaciones más aberrantes. A tener un
dueño, a tener un precio.
Pero las mentes perturbadas de los esclavos, imaginaban un parche, que marcaba
un pulso suave, que acariciaba las mentes para que no entren en locura.
Capturas de esclavos, barco negrero
Llegaban los barcos llenos de esclavos a diferentes Puertos de América, entre
ellos, el puerto de Buenos Aires. No había retorno, la única opción era sobrevivir.
En medio de la incertidumbre que genera el nuevo mundo, irrumpen tambores
marcando un camino. Entonces, en vez de llorar su dolor, lo cantan, lo tocan, lo bailan.
Poderosos dioses africanos pintaron sus caras de blanco y se ocultaron tras pupilas
celestes para no ser descubiertos.
Por esos días, Buenos Aires estaba poblado de parches sonando. "Tangó" les llamaban
a estas reuniones de negros, toques de diversos tambores que volvían a latir como
una manada de búfalos. Es así como a puro candombe, en las cuerdas de las guitarras
suenan milongas.
Año 1900, negros, indígenas, criollos y gauchos rioplatenses festejan su existencia
en las esquinas, es así como entre burdeles, milonga, payada y candombe, nace el tango.
Reflexión final:
La puesta de Kamarr nos invita a reflexionar la influencia Africana en la cultura
Argentina, a descubrir los parches de un África libre en los bandoneones tangueros.
Una comparsa que trae de otros tiempos a hombres, mujeres, dioses y animales, y
jugando a ser ellos, rendir culto a nuestro origen e identidad.
En Kamarr 2013 bailamos, tocamos, y cantamos nuestra historia, porque los parches
siguen sonando, y porque así lo dicta el carnaval.


MÚSICA:
Toque de Samba, la banda musical de Kamarr, acompaña con tres canciones la propuesta del Director de la comparsa, con la intensión de provocar el clima necesario para darle vida a Tangó
Es una canción con fuerte base en la percusión y un aire africano que se destaca
por su poliritmia. Muestra en determinados fragmentos rítmicos el paso de subdivisiones binarias a ternarias con sus respectivos cambios en la calidad de los compases, tan característico de la percusión Africana.
La letra relata la historia que desarrolla la comparsa: el tango y la fuerte influencia
de la cultura africana en su nacimiento.
En esta canción, motivos melódicos, rítmicos y progresiones armónicas típicas del
tango conviven con los tambores que representan el universo africano.

TANGÓ—SAMBA
El término ka-ndombe en la lengua kimbundo, significa danza con tambores; costumbre de negros o danza de negros.
Esta canción intenta reflejar aquellos originarios candombes, ejecutados por los
africanos que encontraban en su música y en su danza una válvula de escape a la opresión que enfrentaban.
La letra es colorida y festiva. Intenta transmitir la alegría que reinaba de aquellos
encuentros de negros, donde solo había que tocar y bailar.
Fue en el trabajo, primero como esclavos y luego como peones en la estiba portuaria,
saladeros y curtiembres, donde encontraron los elementos materiales para hacer de
barriles sobrantes y lonjas de origen vacuno, los tambores del Candombe: Chico, Repique y Piano.
UN CANDOMBE PA BAILAR
Con este tango se resuelve musicalmente la propuesta temática de Kamarr 2013.
En la letra se narra el nacimiento picaresco del tango y su posterior evolución,
hasta llegar al formato apasionado y nostálgico que hoy conocemos.
En esta canción, se dejan ver pasajes melódicos de las dos canciones con las que
desfila la comparsa (Tangó y Un candombe pa bailar). Esta característica es intencionada, ya que intenta representar el aporte africano en esa mixtura musical que da forma al tango.
Es ejecutado por un trío (piano, bandoneón y voz) en la carroza de cierre, que ilustra
el ambiente de un burdel, donde según la historia se gestó este género que hoy recorre el mundo representándonos.

COSA DE NEGROS—Tango
Letra:
Oh oh oooh oh oh oh Tangó revive cantando, se viene Kamarr
Oh oh oooh oh oh oh Cantá conmigo llegó el carnaval.
En la esquina, rezonga un viejo bandoneón
una quebrada a la luz tenue del farol
arrabalero, guapo y compadrón
Tango de negros y tambor.
Oh oh oooh oh oh oh Tangó revive cantando, se viene Kamarr
Oh oh oooh oh oh oh Cantá conmigo llegó el carnaval.
África libre, cultura que vibra al latir del tambor
Misterios de un pueblo que adora a Xangó
Música, danza, batuques guerreros,
rituales que encienden un ritmo ancestral.
Irrumpe arrogante el navío negrero
y cadenas silencian el mar.
Oh oh oooh oh oh oh Tangó revive cantando, se viene Kamarr
Oh oh oooh oh oh oh Cantá conmigo llegó el carnaval.
Y si Kamarr te enamora esta noche, vos dejate llevar.
Cantá, bailá y disfrutá que la alegría te envuelva
porque es verdad que los sueños se cumplen en Carnaval
Gualeguaychú abre sus puertas y te invita a soñar.
Oh oh oooh oh oh oh Tangó revive cantando, se viene Kamarr
Oh oh oooh oh oh oh Canta conmigo llego el carnaval.
Ya se escucha el candombe en suelo colonial.
Un gringo toca la flauta, un gaucho va a payar.
Echa raíces noble y popular
Tango argentino chan, chan.

Cosa de negros
La historia cuenta que un día, en este suelo nació,
entre habaneras milongas y candombes de color.
Creció en los conventillos, en la esquina, el callejón.
De primera fue canyengue, bien zafadito y burlón.
Era bailado en burdeles y por eso se lo marginó,
pero después fue cambiando y la nostalgia acunó.
De amores y desamores en sus versos chamuyó,
y hoy la gente ya lo baila de parís hasta Japón.
Ohohohohoh
Kamarr es cosa de negros que viva tangó.
Ohohohohoh
Kamarr es tango argentino, señor.

UN CANDOMBE PARA BAILAR
Preparate negra linda preparate pa bailar,
del tambor saltó un candombe y la fiesta va a empezar.
Suenan ya los tamboriles y todo es felicidad,
Olvidate de las penas y veníte a disfrutar.
El negro baila candombe, a su cuerpo hace vibrar.
Repica el tambor repica, su sueño de libertad.
Baila el moreno baila y ya no puede parar,
porque reina la alegría, sí señor es carnaval.
Tacatum catum tumpero un candombe pa bailar
Tacatum catum tumpero el candombe de Kamarr.
Retumba el tambor retumba, retumba en su corazón.
Las lonjas suenan templadas al calor de su dolor.
Ya desfila la comparsa y con ella va mi amor...
Y que no se apague nunca el tronar de mi tambor.
Tacatum catum tumpero un candombe pa bailar
Tacatum catum tumpero el candombe de Kamarr


STAFF DE KAMARR 2013:

Director: ADRIAN BUTTERI
“ de batucada; Leandro Santolini
Banda musical: Toque de Samba; Director, Martín Irigoyen
Portabanderas: Nahir Medina Faiad y Alejandro Aguirre
REINA: SOLEDAD SILVA
Pasista: Yolanda Reis
Coreografía: Emilce Pargas
Puesta en escena: Emilce Pargas y Titi Ricciuto.

DATOS GENERALES DEL CARNAVAL DEL PAIS 2013:
10 FECHAS DEL CARNAVAL DEL PAIS 2013:

ENERO: Sábados 5, 12, 19 y 26
FEBRERO: Sábados 2, 9, 16  y 23. Más una jornada extra el día lunes 11  (feriado de carnaval)
MARZO: Sábado 2

Advertencia: La entrada general sólo cubre el ingreso al circuito y únicamente da acceso a las tribunas llamadas populares ubicadas en ambos extremos. No recomendables.
Para una buena ubicación es necesario adquirir las gradas numeradas, sillas o mesas. Se aconseja reservarlas con mucho tiempo de anticipación (15 días por lo menos)
Ver mas abajo los números de teléfono para las reservas

AUTORIDADES:
Intendente de Gualeguaychú: Juan José Bahillo
Presidente del H. Concejo Deliberante: Dr. Carlos H. Caballier
Pte. Consejo Mixto de Turismo: Fabián Godoy
Prensa del carnaval: Irene Simón y Miguel Panelo.
Centro de Prensa: en el Corsódromo. Teléfono 03446 430901 o 15500324
Correo electrónico: prensa@carnavaldelpais.net
(Además de los sitios web de cada comparsa)
COMISIÓN DEL CARNAVAL DE GUALEGUAYCHU:
PRESIDENTE: José Yanito El Kozah